El esquiador austriaco Max Hauke
El deportista fue cazado in fraganti por las autoridades antidopaje. Twitter @haukemax

El esquiador austriaco Max Hauke se encontró el pasado miércoles en una situación surrealista que jamás olvidará, ya que terminó arrestado en el marco de una operación contra el dopaje junto a su compatriota Diminik Baldauf y otro esquiador kazajo.

No obstante, lo llamativo de la cuestión es que Hauke se encontraba en plena autotransfusión de sangre cuando fue sorprendido por agentes antidopaje, lo que propició el arresto.

Esta técnica, prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y utilizada para mejorar el rendimiento de los deportistas, consiste en extraerse sangre durante entrenamientos en alta montaña y volver a inyectársela antes de una prueba de alto desgaste.

Esa manipulación de la sangre supone un aumento artificial de los niveles de hematocrito y permite al deportista mejorar su rendimiento en la competición.

Con la aguja en el brazo

Max Hauke protagoniza el increíble vídeo difundido por el medio noruego NRK, y que muestra el sonrojo del deportista, muy avergonzado al ser cazado in fraganti por los agentes de control antidopaje. El austriaco se hundió en medio de la operación contra el dopaje llevada a cabo en Seefeld, lugar en el que se celebran los Mundiales de esquí nórdico.

Hauke fue detenido al momento, aunque solo un día después fue puesto en libertad junto a los otros dos deportistas, al entender la Fiscalía que no había necesidad de mantenerlos en prisión preventiva. Fuentes policiales aseguraron que los detenidos facilitaron numerosa información sobre la red de dopaje que fue desarticulada.

La AMA podría abrir un expediente disciplinario contra los deportistas, que pueden ser sancionados con una prohibición de competir de hasta cuatro años.