Clemente, Murcia,
El entrenador del Real Murcia, Javier Clemente. EFE
Javier Clemente ha dicho hoy, el día después de su mal debut como entrenador del Murcia, que el equipo grana "está enfermo, pero mientras hay vida hay esperanza y creo en eso lo mismo que en Dios. No podemos pensar que nos vamos a morir y hay que estar alegres y si los jugadores están mal, que vayan al psiquiatra".

El técnico de Barakaldo, quien en su estreno vio como el Getafe ganaba por un claro 0-3 en el estadio Nueva Condomina, ha dirigido hoy el primer entrenamiento de la semana en las instalaciones de Cobatillas y, tras él, ha ofrecido una rueda de prensa, algo que sorprendió pues ayer ya habló después del choque. El preparador vasco ha declarado que sus futbolistas "tienen condiciones, pero no saben cómo y cuándo hay que hacer las cosas y por eso hay que insistir con ellos para que aprendan".

Aquí todos son útiles

Clemente, llegado el jueves a Murcia, reconoce que ayer alineó a futbolistas "que no sabía realmente como eran" y del encuentro comentó que "tras una primera parte buena, la segunda fue catastrófica porque los jugadores no tuvieron demasiado claro el concepto de lo que hay que hacer".

El Murcia, penúltimo clasificado con 23 puntos sumados, a seis de los puestos de permanencia, ha logrado sólo uno en las nueve últimas jornadas y lleva 489 minutos sin marcar un gol. En opinión de Clemente, "no se marcan goles, porque no se juega bien, pues con orden se hacen con más naturalidad".

El técnico aseguró que "aquí todos son útiles" y añadió que "el día tiene 24 horas, pero no se puede trabajar cinco al día con los futbolistas, pues tienen que llegar frescos al siguiente partido".

Tienen un buen vivir, entrenan por la mañana y se divierten, son privilegiados de la vida

Clemente fue rotundo al referirse al estado anímico de la plantilla y les envió un recado a sus futbolistas al manifestar que "han cobrado a fin de mes y supongo que estarán bien. Tienen un buen vivir, entrenan por la mañana y se divierten, son privilegiados de la vida. Si están mal anímicamente, que se vayan a la construcción o al psiquiatra. Vamos a dejarnos de castañas y lo que hay que hacer es jugar bien al fútbol y apretar".