Bar Refaeli
La supermodelo israelí Bar Refaeli besa a un actor en un anuncio. YouTube

Además del partido o de la actuación del descanso, una de las cosas más esperadas de la Super Bowl, que se disputa este domingo en Phoenix, Arizona, es la emisión de los anuncios antes, durante y después del partido. Algunos de los 'spots' más memorables han supuesto un espaldarazo para sus protagonistas, tal y como recoge un reportaje de Today.com.

Es el caso de Max Page, el niño que conquistó al mundo en 2011 en un anuncio de Volkswagen en el que interpretaba a Darth Vader. Page, que desde bebé lleva un marcapasos después que se le detectara una enfermedad congénita del corazón, ahora da charlas por todo el mundo a niños enfermos.

Otro anuncio famoso fue el protagonizado por la supermodelo israelí Bar Refaeli y el actor Jesse Heiman para la empresa de registro de dominios de Internet GoDaddy en 2013. El apasionado beso que se dabab le ha servido a Heiman para obtener un papel protagonista en un cortometraje y según relata, no para de trabajar. Además, se está rodando un documental sobre su vida.

El año pasado, Gwen Dean protagonizó un anuncio, también para GoDaddy. Esta artista de las marionetas ha podido llevar a la realidad su sueño de tener su propia empresa y al parecer, le va bastante bien.

Lester Speight fue uno de los protagonistas de un anuncio de Reebok en 2003. Ahora tiene su propio espectáculo en Los Ángeles.

Impacto

Se estima que la transmisión de la final se prolongará durante más de tres horas y media, de las que en torno a 47 minutos serán anuncios, según datos de la consultora Kantar Media.

Esa empresa publicó este mes un estudio sobre la publicidad en el Super Bowl entre 2005 y 2014, cuando los anuncios reportaron a las cadenas de televisión estadounidenses 2.190 millones de dólares y en los que las tarifas por bloque de 30 segundos de emisión comercial se han incrementado un 75%.

El elevado coste y el impacto indiscriminado de las campañas hacen que de forma recurrente se cuestione si realmente compensa la inversión

En 2014 las marcas llegaron a pagar 4,2 millones de dólares por anuncio. En 2015, según publicó Variety, la cadena que transmite el partido, NBC, se embolsará hasta 4,5 millones de dólares por los espacios más solicitados, los del descanso.

NBC confirmó esta semana que había vendido ya todos los bloques publicitarios más caros, aunque los anunciantes tardaron más que en 2014 en aceptar el trato. Fox, cadena que emitió el Super Bowl el año pasado, había cerrado esos compromisos comerciales ya en diciembre de 2013.

El elevado coste y el impacto indiscriminado de las campañas hacen que de forma recurrente se cuestione si realmente compensa la inversión. Un análisis de la consultora estadounidense Rocket Fuel dado a conocer el viernes asegura que los anuncios durante ese partido no producen el aumento inmediato de las ventas.

Otros estudios sugieren que la exposición masiva que consiguen las empresas que se anuncian en el Super Bowl se termina traduciendo en un mayor conocimiento de las marcas por parte del consumidor y, finalmente, eso conduce a las ventas.

Este domingo se espera que más de 184 millones de espectadores vean el encuentro, según una encuesta encargada por la Federación Nacional de Comercios Minoristas de EE UU (NRF, por sus siglas en inglés) y quien lo desee podrá seguir toda la emisión a través de internet.