Érase una vez en... Hollywood

Érase una vez en... Hollywood

Sinopsis

Es 1969 en Los Ángeles, los últimos años del cine clásico de Hollywood, y Rick Dalton, un actor que ha caído en el olvido y en la bebida, tiene que aceptar un papel de villano en una serie de televisión de vaqueros. Cada día le acerca al set y le recoge su mejor amigo, Cliff Booth, un veterano de guerra que trabaja como su doble en las secuencias de acción. Por entonces, la joven actriz Sharon Tate y su marido, el realizador Roman Polanski, se mudan a la mansión vecina de Rick.

El personalísimo director Quentin Tarantino (Pulp fiction) ha señalado en varias ocasiones su intención de rodar únicamente diez películas y después retirarse. Si finalmente se cumplen estas palabras, y consideramos los dos volúmenes de Kill Bill como un mismo proyecto, nos encontramos ante la novena y penúltima película del realizador de Knoxville, Tennessee. Érase una vez en... Hollywoodse presenta como un testamento fílmico, ya que aúna muchos de los elementos de la cultura pop presentes en los trabajos anteriores de Tarantino. Pero también es uno de sus trabajos más personales. Leonardo DiCaprio (El renacido) y Brad Pritt (Malditos bastardos) son el dúo protagonista de este homenaje a las buddy movies o película de amigos clásicas y, al mismo tiempo, instantánea de toda una época y de un modo de hacer cine y televisión. El plantel de actores es uno de los más lujosos en la filmografía de Tarantino, destacando sobre todo Margot Robbie (Yo, Tonya) como Sharon Tate. Les acompañan otros intérpretes con apariciones más o menos breves como Kurt Russell (Los odiosos ocho), Emile Hirsch (La autopsia de Jane Doe), Bruce Dern (Remember Me), Timothy Olyphant (La jungla 4.0), Al Pacino (El mercader de Venecia), Damian Lewis (Un traidor como los nuestros) como Steve McQueen y Margaret Qualley (IO), Austin Butler (Los muertos no mueren) o Dakota Fanning (Crepúsculo) como miembros de la familia Manson, liderados por Damon Herriman (El maestro del agua).