El bailarín

Sinopsis

URSS, 1961. Rudolf Nureyev es un talentoso estudiante de danza que, por casualidad, es escogido para formar parte de la Kirov Ballet Company en una gira fuera de la Unión Soviética. En este viaje el KGB vigila de cerca sus pasos, asegurándose de que sigue las directrices gubernamentales. Sin embargo, Nureyev tiene otros planes, y a pesar del inmenso peligro que supone desertar de su país, tomará una decisión que cambiará para siempre la vida de uno de los mejores bailarines de todos los tiempos.

Tras años intentando llevar a la gran pantalla la historia de Rudolf Nureyev, un joven bailarín de la Unión Soviética que, en 1961, decidió huir a Occidente para, posteriormente, convertirse en una de las grandes figuras del ballet de todos los tiempos, el actor nominado al Oscar Ralph Fiennes (Holmes and Watson) consigue finalmente convertir este proyecto en su tercera película como director. A partir de la aclamada biografía de Julie Kavanagh, El bailarín construye un biopic dividido en tres épocas cruciales en la vida de Nureyev: su infancia marcada por la carestía, sus años en la escuela de danza de Leningrado a las órdenes del estricto Aleksandr Pushkin y su primer viaje fuera de las fronteras de la URSS a París en 1961. A partir de estos momentos, que se van entrecruzando a lo largo de todo el metraje, el film muestra la evolución de este joven que pasó a la posteridad por su inmenso talento y por ser una de las primeras personalidades relevantes que desertaban de la URSS. Para dar autenticidad al relato, Fiennes (que también se reserva el rol de Pushkin) confía el protagonismo de la cinta al bailarín ucraniano Oleg Ivenko, al que acompaña un nutrido elenco de intérpretes rusos como Sergei Polunin (Gorrión rojo) y europeos como Adèle Exarchopoulos (Diré tu nombre), entre otros.