La forma del agua

La forma del agua

Sinopsis

1963. La Guerra Fría se encuentra en pleno apogeo y americanos y rusos compiten por estar a la vanguardia tanto militar como espacial. En este contexto Elisa es una conserje muda que trabaja en un laboratorio secreto del Gobierno de EE.UU. y que se encontrará con el experimento más reservado de la instalación: el hombre anfibio, una criatura singular que es víctima de todo tipo de pruebas científicas. Elisa no tardará en sentir una empatía por él que desembocará en una conexión única y especial.

Después de conseguir 13 nominaciones al Oscar, La forma del agua se ha convertido en la película del año. Su mezcla de cine negro, espionaje, historia de amor y cine fantástico ha encandilado a crítica y público de todo el mundo, que se ha rendido a la nueva propuesta del siempre estimulante Guillermo del Toro (La cumbre escarlata). En este film, el realizador mexicano vuelve a ofrecer un espectáculo visual de primer orden, que envuelve un relato de emoción e intriga protagonizado por un romance nunca visto: el de dos seres, una conserje sordomuda y una criatura acuática recluida en un laboratorio gubernamental, que viven dos tipos diferentes de aislamiento y soledad, y que se encuentran el uno al otro a pesar de no poder comunicarse a la manera convencional. Ambientada en los años más tensos de la Guerra Fría, la cinta habla sobre el poder, la violencia y la intolerancia, que contrastan con la belleza interior y la inocencia en un enfrentamiento entre el bien y el mal. La nominada al Oscar Sally Hawkins (Paddington 2) y Doug Jones, de nuevo bajo las prótesis y el maquillaje de un monstruo de Del Toro, protagonizan esta fábula sobre la esperanza y la redención donde un amor que no conoce barreras se convierte en antídoto contra el odio a lo diferente. Completan el reparto la oscarizada Octavia Spencer (Figuras ocultas) y los nominados a los premios de la Academia Richard Jenkins (Kong: La isla Calavera) y Michael Shannon (Animales nocturnos), entre otros.