Aprendiendo a conducir

Aprendiendo a conducir

Sinopsis

Wendy es una escritora neoyorkina cuyo matrimonio se hunde. Cuando empieza a reclamar su independencia, se da cuenta de que nunca aprendió a conducir. Con la intención de sacarse el carnet, recibirá clases de Darwan, un hombre de origen indio con un gran apego por las tradiciones, que se gana la vida como taxista e instructor de autoescuela. Mientras conducen por la ciudad de Nueva York, ambos se alejarán de los problemas cotidianos y entablarán, entre risas y desencuentros, una gran amistad.

Isabel Coixet (Mi otro yo), una de las directoras españolas de mayor prestigio internacional, vuelve a nuestras pantallas con Aprendiendo a conducir, una cinta en la que regresa al género dramático, pero en el que no faltan pinceladas de romance y comedia. Coixet firma una película íntima y de personajes en la que ha volcado sus propias experiencias personales (es un proyecto que llevaba persiguiendo ocho años). En ella, la realizadora adapta el ensayo que publicó Katha Pollit en The New Yorker, un relato autobiográfico sobre el autodescubrimiento en el que demuestra que nunca es tarde para retomar las riendas de la propia vida.

Para llevar a buen puerto la historia de Aprendiendo a conducir, Coixet recurre a dos actores con los que ya trabajó en Elegy: la nominada al Oscar Patricia Clarckson (El corredor del laberinto) y el ganador de un premio de la Academia Ben Kingsley, que abandona su versión más comercial (Iron Man 3) por este film, de marcado carácter independiente, que triunfó en el pasado Festival de Toronto. Junto a secundarios como Jake Weber (Médium) y Grace Gummer (Extant) encontramos a la propia ciudad de Nueva York, que con el color y la vida de sus calles se convierte en un personaje más de la cinta.