Blackthorn (Sin destino)

Blackthorn (Sin destino)

Sinopsis

El legendario forajido Butch Cassidy murió en 1908 a manos de su amigo Sundace Kid, o al menos eso dice la versión oficial. Sin embargo, el vaquero ha permanecido durante dos décadas escondido y ahora ha decidido regresar a su hogar. Por el camino, va a cruzarse con un ingeniero español que acaba de robar 50.000 dólares en la mina en la que trabajaba y cuyo propietario es el empresario más importante de Bolivia. Para su desgracia, se ve implicado en el caso y tendrá que hacerle frente.

Mateo Gil (Nadie conoce a nadie) busca consolidarse en la dirección con "Blackthorn. Sin destino", un western situado en Bolivia en el que el joven valor grancanario, amigo de la universidad de Alejandro Amenábar y guionista habitual de sus películas, se atreve con el lejano oeste en su segundo largometraje. La producción de Ariane Mararía y Arcadia Motion Pictures enfrenta los viejos valores a un futuro en el que la moralidad se confunde con el beneficio propio.

Sam Shepard (El asesinato de Jessy James por el cobarde Robert Ford), veterano a la hora de calzarse las botas de cowboy, se siente cómodo con un personaje mayor, cansado, sólo, que por un breve momento antes del fin siente volver sus viejas ilusiones y energías. Energías que le devuelve Eduardo Noriega (Tesis), que ya trabajó con Mateo Gil en "Nadie conoce a nadie", y Stephen Rea (V de Vendetta), que aceptó el papel después de que el propio Shepard le propusiera como el candidato perfecto para "Blackthorn. Sin destino".