Death race (La carrera de la muerte)

Death race (La carrera de la muerte)

Sinopsis

En un futuro próximo, los reality shows se han convertido en espectáculos tan sangrientos como "La carrera de la muerte", un programa que enfrenta a presos acusados de asesinato en una competición de coches a vida o muerte. Jensen Ames es un campeón de velocidad que cumple condena por un crimen que no ha cometido. La directora de la prisión le amenaza con no ver más a su hija si no participa en la carrera, así que no le queda elección: luchará por su libertad con la ayuda de un bólido mortal.

Ambientada en un futuro no muy lejano, "Death race (La carrera de la muerte)" es un remake de la también futurista "La carrera de la muerte del año 2000", dirigida en 1975 por Paul Bartel y protagonizada por David Carradine y Sylvester Stallone. La nueva versión está muy influenciada por la visión pesimista de los medios de comunicación, pero también aporta una atmósfera oscura y unos coches que parecen salidos de un cuento de terror. No obstante, el realizador del filme no es otro que Paul W.S. Anderson, creador, entre otras, de "Resident Evil" y "Alien vs. Predator".

El héroe-protagonista, Jason Statham, tiene experiencia en el género gracias a "Caos" y "El asesino". Su entrenador personal se llama Ian McShane y pudimos verle en "Scoop", mientras que sus más acérrimos enemigos son Tyrese Gibson (Transformers) y Max Ryan (La liga de los hombres extraordinarios). Destaca el papel de Joan Allen (El ultimátum de Bourne) como alcaidesa de la prisión y el debut de Natalie Martinez, co-pilotando el bólido de Jensen Ames. Los coches, ataviados con ametralladoras, gases napalm y lanzadores de granadas, se convierten en verdaderos personajes de la acción.