El restaurante de la retórica

He decidido ahorrar saliva e inhibirme en las conversaciones sobre la gestión de ZP, a quien no voté y cuya defensa me he atribuido ante los seguidores de Federico Jiménez Losantos con quienes charlo. Mi capitulación se debe a la gran efectividad de los mensajes que emite este tertuliano convertido en gran estrella de las ondas. Nunca había escuchado a nadie manejar con tanto brío y tan poco pudor etiquetas y generalizaciones.

Ni insuflar tal cantidad de odio a gente moderada levantada ahora en armas dialécticas. Losantos es el Adrià del micrófono: deconstruye la realidad hasta dejarla en insulto primario. Su especialidad se basa en la persuasión: atrae la atención; es sencillo, muy repetitivo y comprensible; ofrece la recompensa del patriotismo; y reparte severas dosis de miedo a la balcanización. Álvaro Vioque, estudiante de Periodismo en la Universidad Ramón Llul, ha recopilado en un libro algunas frases propagadas por la cadena de emisoras que le da púlpito a Losantos.

«El Gobierno español sólo habla con terroristas, homosexuales y catalanes, a ver cuándo se decide a hablar con gente normal», pronunciada el 13 de junio, es la favorita de Vioque, según leo en periodistadigital.com. Vivimos días ensordecedores. El ruido arranca muy temprano, satura los tímpanos hasta mediodía y su eco rebota en las bocas de los persuadidos cuando cae el sol.