La multinacional estadounidense Google ha anunciado un nuevo servicio de streaming para videojuegos que, al estilo de Netflix para las películas y series o de Spotify para la música, permite a los usuarios jugar a través de cualquier dispositivo mientras dispongan de conexión a internet.

El nuevo servicio, bautizado como Stadia, está basado en un modelo de suscripción al que se accede a través del ordenador, el móvil o el dispositivo de reproducción multimedia Chromecast de la compañía, y da acceso al usuario a multitud de videojuegos sin necesidad de poseerlos, ni física ni virtualmente.

"Esta será una plataforma de acceso instantáneo. No hará falta ni descargar ni instalar el videojuego, podrá jugarse directamente", explicó el vicepresidente de Google, Phil Harrison, en el marco de la Conferencia de Desarrolladores de Videojuegos (GDC, en sus siglas en inglés), que se celebra estos días en San Francisco.

Google ha demostrado que los jugadores podrán acceder de forma instantánea a un videojuego, sin cargas ni descargas, en un dispositivo determinado, dejar la partida y retomarla en otro dispositivo en ese mismo punto exacto: de un portátil a un móvil, de ahí a un PC, luego a un televisor...

"Nuestro objetivo es hacer que esos juegos estén disponibles en resoluciones de hasta 4K y 60 frames por segundo, en HDR y con sonido envolvente", afirma la compañía.

Una de las grandes apuestas de esta nueva tecnología está vinculada con los streamers de YouTube y Twitch, ya que permitirá iniciar una partida desde el mismo punto del vídeo que se está viendo o incluso introducirse en la partida con el propio youtuber.

Stadia se lanzará en algún momento de este 2019 pero Google –que también comenzará a desarrollar sus propios juegos– no ha dado detalles más precisos, ni sobre la fecha de salida ni sobre el precio o los requisitos técnicos. De hecho, aún hay muchas incógnitas y algunos creen que más que un sistema de suscripción tipo PlayStation Now será una especie de nuevo sistema de distribución de videojuegos.

Un mando propio

La compañía que dirige Sundar Pichai se adentra así en un negocio de crecimiento global que se calcula que mueve 136.000 millones de dólares anuales y que deberá competir con videoconsolas tan populares como la PlayStation 4 de Sony, la Xbox One de Microsoft y Nintendo Switch de Nintendo.

Pichai aseguró en la presentación que la nueva plataforma "reunirá a toda la comunidad de los videojuegos: personas que les encanta jugar, aquellas que aman seguirlos en directo y las que quieren desarrollarlos".

Google también lanzó este martes el mando que acompañará al servicio de streaming, un modelo de apariencia clásica, aunque la firma con sede en Mountain View (California, EE UU) explicó que los usuarios también podrán jugar utilizando un mando de Xbox.

El mando, que cuenta con un botón para compartir la retransmisión del juego, se conectará a través de conexión wifi, lo que garantizará "la mejor experiencia para el jugador", según Harrison.

El objetivo de Google es eliminar por completo las barreras tradicionales del mundo de los videojuegos, tanto físicas (discos) como digitales (tiempos de descarga), y acercar todavía más este sector a su plataforma de vídeos, YouTube, que ya se ha situado durante los últimos años en un portal de referencia para los "gamers".