Sí, hace frío, mucho frío, y eso supuso ayer un aumento de la demanda hasta alcanzar una punta de más de 42.000 MW, cifra no alcanzada desde hace muchos años. En toda Europa la ola de frío, mucho más severa que en nuestro país, también está empujando los precios del mercado eléctrico hacia arriba. En España este miércoles el precio medio fue de 78,80 €/MWh y hoy se encarama a los 85,79 €/MWh, subida que lamentablemente acabará trasladándose a nuestra factura. Un dato: hace un año, con 37.185 MW de punta, el precio medio estaba en 40,37 €/MWh. Es decir, con un consumo de solo un 12% más respecto a hace doce meses, el precio sube más de un 110%.

¿Por qué está tan alto el precio? ¿Por el frío, como dicen fuentes oficiales? Influyen varios factores. Los problemas de Francia con sus nucleares (caos que muchos silencian y que ha disparado el precio en el país vecino) aportan unos euros a esa tendencia al alza. La subida del precio del petróleo y, por tanto, del gas, así como la del carbón justifican también un ligero repunte sobre los precios de hace un año. Y sí, el frío, en esta ocasión, echa leña al fuego, pero, sobre todo, es la coartada para que las empresas que fijan el precio de todo el mercado con sus ofertas –especialmente especulando con el agua de sus centrales hidráulicas– disparen los ingresos del sistema y aseguren los beneficios de los titulares de las plantas de generación que son, fundamentalmente, las cinco grandes compañías eléctricas.