Poesía Stratocaster

Jose Ángel González | Periodista y escritor

Primer Nobel eléctrico. Me alegro porque no han lamido al insufrible hípster Murakami, el cocacola cero del menú. ¿Lo merece San Bob, juglar, oral, sexy? No más que otros que se quedaron tocando el timbre –Borges, Kiš, Gombrowicz, Nabokov...– y al menos tanto como el autor de radionovelas Gabo.

¿Por qué digo sí? Porque entre 1965 y 1966, Dylan enchufó la poesía a una Stratocaster alimentada con bencedrina. Además, nunca da las gracias y tampoco pide palmas.

El boicot a la lectura

Paula Arenas |  Filóloga y periodista de 20minutos.es

No lean, escuchen; escuchen las canciones de Dylan: es el mensaje que me queda con el Nobel que en esta ocasión es de Música. Una enorme decepción ante el fallo –en este caso con todas sus acepciones– del máximo galardón que este año ya no es de Literatura. Han ‘surfeado’ sobre el poeta sirio Adonis y el escritor Philip Roth, y tantos otros, en un movimiento que, lejos de parecerme abierto o moderno, me resulta grotesco y sobre todo innecesario. Si yo fuera Dylan, lo rechazaría.

ENCUESTA: ¿Te parece justo el Nobel de Literatura a Bob Dylan?