Mala noche para el partido en el Gobierno de España, el PP, y para el PSOE, que no cumplió expectativas. Victoria histórica para Cs y Arrimadas, que se sitúa como primera fuerza de Cataluña, pero, pese a todo, insuficiente, porque el independentismo gana en escaños pero no en votos –sin llegar, de nuevo,  al 50%– y tiene mayoría para gobernar, aunque no la fuerza para resucitar una ruptura unilateral que desangra la economía y la convivencia.