Hace cuatro años, múltiples y diversas candidaturas municipalistas lograron que el cambio político irrumpiera en las principales ciudades de España. La implicación de referentes ecologistas en estos espacios ha sido clave para desarrollar políticas transformadoras y construir ciudades más verdes y saludables. Ciudades que salvan vidas.

La transición ecológica es uno de los ejes centrales de Manuela Carmena en Madrid y su medida estrella ha sido el plan Madrid Central. Este, impulsado por la concejala de Medio Ambiente Inés Sabanés, pone a Madrid en la senda de las principales capitales europeas. Esperamos que Íñigo Errejón pueda exportarlo a toda la comunidad.

Junto con Madrid, las medidas de Ada Colau contra la contaminación del aire evitaron que España acabara ante la justicia europea. Ahora Barcelona lidera las ciudades europeas para la acción climática y marca el camino a la Cataluña que declaró el estado de emergencia climática la semana pasada.

Valencia pasó de ser conocida en Europa por la corrupción a serlo por trabajar sin descanso por un aire limpio. Con el concejal Giuseppe Grezzi, ha sido merecedora del segundo premio de movilidad sostenible en España por parte de Greenpeace. Sus políticas ya son una referencia para el gobierno de la Comunidad Valenciana.

Palma ha sido la primera ciudad europea en prohibir el alquiler turístico. Las políticas ecologistas de su alcalde Toni Nogueras y la concejala Neus Truyol han estado a la vanguardia de la sostenibilidad en las mismas Islas Baleares, que recientemente aprobaron una ambiciosa Ley de Cambio Climático.

Hagamos que nuestras ciudades sigan poniendo en el centro nuestra salud y el clima otros cuatro años.