Ya fue el número uno del mundo y es probable que lo vuelva a ser. Ya es el mejor deportista español de todos los tiempos y solo le resta ser el mejor tenista de la historia. En ello está Nadal, que con su 19.º Grand Slam se pone a tiro de alcanzar los 20 de su amigo Federer.

Solo la energía que insufla la ruta hacia el Olimpo explica lo que vimos este lunes de madrugada en Nueva York. Casi cinco horas de duelo entre dos tenistas que no parecían humanos.