Sarah Morris  Corresponsal británica en España

El periodismo fiable importa

Militares rusos en Armyansk, en la parte norte de Crimea.
Militares rusos en Armyansk, en la parte norte de Crimea.
Konstantin Mihalchevskiy/Sputnik/EP

Hoy en día es más fácil producir y enviar video que hace 40 años desde una zona de guerra como Ucrania. Sin embargo, el desafío para todos los medios de establecer los hechos y analizarlos inteligentemente es igual o incluso más complicado que antes.

Parte del reto actual existe porque es tan fácil producir y compartir imágenes que ahora tenemos que distinguir entre los que son de fuentes fiables y los que aportan poco valor o incluso son falsos. Antes de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, los medios de Vladimir Putin dieron por buenos vídeos falsos que presentaron como atentados perpetrados por ucranianos en zonas controladas por Rusia. Lo más preocupante es que esas noticias falsas también calaron en algunos medios serios fuera de Rusia y, sobre todo, en las redes sociales.

"Putin emplea un manual de estrategia parecido a las preparaciones previas a la guerra de 2008 en Georgia y a la anexión de la península de Crimea", concluye en un reportaje en Grid su reportera de desinformación Anya van Wagtendonk y Jason Paladino, reportero de investigaciones, la propaganda del Kremlin sugiere que Ucrania es especialmente corrupta, acumulando armas y con intención de cometer un genocidio étnico. La propaganda se emplea para dar la imagen de que los soldados rusos no son agresores, sino enviados para "desmilitarizar" un país y salvar a una población de una nazificación.

En muchos casos son voluntarios y usuarios de Twitter trabajando con organizaciones como Bellingcat los que han decidido desenmascarar las falsedades, incluso generando una base de datos abierta de noticias falsas sobre Ucrania. Emplean técnicas que permiten buscar una fuente original de vídeo o audio para descubrir si vienen de otros países o fueron grabados en otro momento. En un caso de una supuesta bomba depositada debajo de un coche por ucranianos, los cuerpos que aparecen en los vídeos que circulan tienen el aspecto de haber sido traído de una morgue y el coche explotado no lleva matrícula.

La estrategia empleada contra Ucrania es parecida a las técnicas empleadas por la KGB, observa Aaron Erlich, un politólogo en la Universidad McGill, en Grid. Hay una narrativa que busca debilitar a un país en concreto y otra más generalizada contra Occidente.

"El Kremlin lleva años empleando estas tácticas, sus narrativas han penetrado más en los debates públicos durante momentos claves de nuestra democracia"

Aunque el Kremlin lleva años empleando estas tácticas, sus narrativas han penetrado más en los debates públicos durante momentos claves de nuestra democracia dada su adopción en el discurso de políticos occidentales como Marine le Pen y Jean-Luc Mélenchon en Francia y Nigel Farage, ex líder del partido Brexit UKIP. Ellos han ayudado a que el discurso contra la OTAN y la UE  cale bastante, y no solamente entre la extrema derecha e izquierda. Cuando Rusia invadió Ucrania la semana pasada, Farage echó la culpa a la UE y la OTAN por aceptar socios del este de Europa. "Putin ha ido más lejos de lo que yo pensaba que haría", escribió Farage en un tweet, "una consecuencia de la expansión de la UE y la OTAN, que llegó a su punto crítico en 2014. No tenía sentido provocar al oso ruso con un palo".

La desinformación sobre Ucrania ha reabierto el debate sobre si países que valoran la libertad de la prensa pueden y deben prohibir RT, antes llamado Russia Today, la cadena rusa emitida fuera de Rusia en inglés, español, francés, alemán y árabe. Sus reportajes no son siempre flagrantemente falsos, probablemente porque necesitan que sus mensajes sean transmitidos por periodistas y personalidades occidentales, pero aun así los presentadores describen la invasión de Ucrania cómo "una operación militar especial".

La Comisión Europea ha sorprendido añadiendo a la directora de la cadena a su lista de individuos sancionados. "Russia Today y (la agencia) Sputnik y sus filiales no van a poder continuar con la difusión de sus mentiras para justificar la guerra de Putin y sembrar división dentro de nuestra unión", dijo la Presidenta Ursula von der Leyen. "Estamos desarrollando herramientas para prohibir su desinformación toxica y nociva en Europa".

En Alemania la cadena de RT está prohibida desde inicios de febrero porque las autoridades dicen que no tenía una licencia válida. En Francia y el Reino Unido muchos diputados quieren quitarles la licencia. Como consecuencia de las criticas, el nacionalista escocés Alex Salmond, ex ministro primero de Escocia, ha dejado de presentar un programa para RT donde ha entrevistado, entre otros, a Quim Torra.

Mientras debatimos si prohibir a RT en países europeos como España, los periodistas serios siguen informando sobre lo qué está pasando en el país invadido por Rusia a pesar de los enormes riesgos personales que corren. Deberíamos estar todos muy agradecidos de que estén allí.

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