Paternidad machista

Imagen de archivo de un padre con su bebé.
Imagen de archivo de un padre con su bebé.
PIXABAY

La pandemia mejora con la sombra del 8-M en el horizonte. Los hay que ya se frotan las manos por si al final hay manifestaciones y le pueden echar la culpa de la cuarta ola al feminismo. El caso es que hemos tenido protestas de Cayetanos, de patriotas en coche y de violentos fans de la libertad de expresión, pero mejor evitar otro año de Podemos defendiendo que las marchas del Día de la Mujer 2020 no tuvieron nada que ver con el avance de la pandemia. Sí, en esa fecha hubo otras manifestaciones, fútbol y de todo, pero es absurdo negar que fue un error desoír las advertencias desde las instituciones.

Lo que tampoco mola nada es que al final el feminismo fuera una moda que ya ha vendido todas sus camisetas reivindicativas en Zara. Igual es la Covid, pero parece que el fenómeno se ha desinflado ahora que ya tenemos unas cuantas series de TV de y para mujeres, una Premio Nacional de Literatura y muchas monologuistas tan graciosas como sus compañeros. Todo lo importante para hacer activismo de sofá en Instagram, vamos.

"Con la paternidad ocurre que todavía hay quien te mira raro por querer cuidar de tus hijos"

Puede que quede de ‘señoro intrusista', pero a mí me ha quedado una reivindicación y es el machismo que sufrimos los hombres si se nos ocurre ser poco hombres. Automáticamente, se nos manda a la otra acera, que esta sociedad "moderna" aún no disocia tanto la orientación sexual de sus estereotipos pasados de moda. Ocurre lo mismo con la paternidad, que todavía hay quien te mira raro por querer cuidar de tus hijos.

Nuestra función la pone en duda hasta Sanidad, que desde el inicio de la pandemia deja fuera de las consultas de las embarazadas a la pareja. Un protocolo hospitalario que hace que el padre se pierda el primer latido de su hijo y deje sola a la madre ante posibles malas noticias. Eso sí, en la privada hay barra libre, que ya se sabe que si pagas, la Covid no se contagia, como en las terracitas.

"Si eres un padre que quiere vivirlo a tope, debes tener la misma imagen social de aprobación que la madre"

Este procedimiento sanitario que coloca el peso en la madre incluso antes de que llegue el niño viene fatal para desarraigar estereotipos machistas de los que me enteré al estrenar paternidad. En ni uno solo de los muchos trabajos que tengo como autónomo se plantearon que cuando naciera mi hijo igual me pillaba la baja. Normal que con el teletrabajo y la conciliación un 42% de las mujeres hayan percibido mayor riesgo de perder el puesto, según el IESE. Según mi encuesta sin validez, a mí me han dicho: "Cuánto trabajo, eso es el pan debajo del brazo", y a mi chica le dicen que si no se va a reducir la jornada.

Tener un hijo, a no ser que se plantee de otra manera por elección, es cosa de dos. Si eres un padre que quiere vivirlo a tope, debes tener ya no los mismos derechos, sino también la misma imagen social de aprobación que la madre. Cualquier otra cosa sería una paternidad machista y esa solo debería pasarse de moda.

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