Egipto, una república dominada por el Ejército desde 1952

El ministro de Defensa egipcio, Mohamed Hussein Tantawi, fotografiado en la plaza Tahrir de El Cairo el 4 de febrero de 2011. Tantawi preside el consejo militar que ha asumido el poder en Egipto tras la renuncia de Hosni Mubarak.
El ministro de Defensa egipcio, Mohamed Hussein Tantawi, fotografiado en la plaza Tahrir de El Cairo el 4 de febrero de 2011. Tantawi preside el consejo militar que ha asumido el poder en Egipto tras la renuncia de Hosni Mubarak.
GORAN TOMASEVIC / Reuters

Tras 18 días de revueltas, Hosni Mubarak, el último 'faraón' egipcio, ha abandonado la presidencia del país. Ha entregado el poder al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, presidido por el ministro de Defensa Mohammed Hussein Tantawi. El hasta ahora vicepresidente, Omar Suleimán, se convierte en 'cabeza visible' del cambio y en mediador de un proceso de transición hasta la celebración de las elecciones presidenciales. En resumidas cuentas, un militar –el propio Mubarak cambió las armas por la política- cede el poder a un conjunto de ellos, un proceso que viene siendo habitual en la historia reciente de Egipto desde la caída del Rey Faruk, en 1952.

El Ejército fue el responsable en esa época de liderar el movimiento que acabaría con el derrocamiento del monarca a través de un golpe de Estado. Con él se instauraba la República, cuya jerarquía tienedesde entonces raíces militares. En la actualidad, las Fuerzas Armadas egipcias, integradas por 450.000 hombres, constituyen el principal ejército de África y cuentan con el asesoramiento estadounidense.

Su papel en las revueltas que han concluido con la caída de Mubarak ha sido crucial, ya que casi desde el primer momento el Ejército dejó claro que no cargaría contra los manifestantes por considerar "legítimas" sus reivindicaciones. El hastío y la desconexión de los militares con el régimen de Mubarak quedaba patente. Las Fuerzas Armadas se decantaban por el pueblo al que pertenecen, según la Constitución egipcia, dejando al 'rais' un poco más solo.

El mando del país queda ahora en manos del comandante Mohammed Hussein Tantawi, ministro de Defensa, jefe del Consejo Superior Militar y, desde el pasado 30 de enero, viceprimer ministro del país. Tantawi, de 75 años, está considerado como un ministro fiel a Mubarak y partidario del continuismo. De hecho, según algunos de los cables filtrados por Wikileaks, el exembajador de EE UU en El Cairo, Francis J. Ricciardone, describía a Tantawi como una persona "resistente al cambio". "Ni él ni Mubarak tienen la energía, la inclinación o la visión para hacer nada diferente", aseguraba el diplomático.

Según los cables de Wikileaks, los mandos intermedios del Ejército sienten desprecio por Tantawi, de quien opinan que es el "perrillo faldero" de Mubarak.

El "pilar del régimen"

Tantawi forma parte del nuevo gobierno castrense, encabezado por Omar Suleimán, con el que Mubarak intentaba sofocar la crisis el pasado 30 de enero. El propio jefe de los servicios secretos, el de finanzas, y el ministro del Interior son generales de renombre.

El papel que le espera al Ejército será desde ahora, aún más si cabe, esencial en el futuro inmediato del país. Ya este jueves, poco después del discurso en que Mubarak aseguraba que no abandonaría la presidencia, el líder opositor Mohamed ElBaradei, apuntaba que a las Fuerzas Armadas les corresponde "salvar al país", ya que de lo contrario "Egipto explotará".

No es el único en pensar de esta manera. Son muchos los expertos que supeditan el futuro del país a la actuación de los militares, como señalaba Steven A. Cook, experto en Estudios sobre Oriente Medio, en un artículo publicado recientemente. "Los acontecimientos recientes han puesto de manifiesto que las Fuerzas Armadas son el pilar del régimen. El Partido Nacional Democrático ya no existe. (…) Sólo quedan los militares", sentenciaba.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento