Obama firma la abolición de la ley
El presidente de EE UU, Barack Obama, firma la abolición de la ley Don't Ask Don't Tell. JIM LO SCALZO / EFE

El presidente de EE UU, Barack Obama, firmó este miércoles la abolición de la ley que prohíbe a los soldados que declaran su homosexualidad servir en las Fuerzas Armadas. Nunca más los patriotas estadounidenses serán obligados a abandonar por el mero hecho de que sean gays

"El valor y el sacrificio no es más limitado por la orientación sexual, como no lo es por la raza, el género, la religión o el credo", señaló el presidente en una ceremonia en la que dijo sentirse orgulloso de acabar con la norma Don't Ask Don't Tell (No preguntes, no lo digas), que fue promulgada en 1993.

Obama cumple así una de sus promesas de campaña, conseguida gracias al apoyo de los senadores demócratas que recabaron el apoyo de algunos republicanos para terminar con esta norma, que ha provocado la expulsión de unos 13.500 militares en este periodo.

"Nunca más los patriotas estadounidenses serán obligados a abandonar (las Fuerzas Armadas), por el mero hecho de que sean gays, sin tener en cuenta cuáles son sus habilidades (...)", señaló Obama, que aseguró que la abolición de esta ley fortalecerá la seguridad nacional y contribuirá a mantener los valores del país.

Obama destacó que el cambio no será inmediato y, por su parte, el secretario de Defensa, Robert Gates, dijo que los funcionarios de su departamento procederán inmediatamente con la planificación necesaria para "llevar a cabo este cambio con cuidado y metódicamente, pero con determinación", indicó en un comunicado.

El camino que queda por recorrer

Lo estipulado en el proyecto de ley detalla que el presidente y sus principales asesores militares deben garantizar al Congreso que la abolición no perjudicará a las Fuerzas Armadas. Después, tendrá que pasar un periodo de 60 días antes de que entren en vigor los cambios. Dio pie a una cultura de delación y venganza en las filas del Ejército

Obama agradeció su servicio a "los patriotas que se han visto obligados a colgar sus uniformes" y destacó el esfuerzo hecho por demócratas y republicanos para lograr acercar posiciones.

La ley Don't Ask, Don't Tell, que fue promulgada en 1993 por el entonces presidente demócrata, Bill Clinton, permitía a los homosexuales formar parte de las Fuerzas Armadas, siempre y cuando no hicieran pública su orientación sexual, lo que dio pie a una cultura de delación y venganza en las filas del Ejército.

No obstante, esta norma fue en su día un avance para el colectivo homosexual ya que quedaba en un "término medio" entre la propuesta de Clinton de levantar por completo la prohibición de que los homosexuales sirvieran en la milicia y quienes lo consideraban perjudicial.

Nuevos debates y proyectos

Tras este nuevo éxito y la ratificación en el Senado del proyecto de desarme con Rusia, Obama se ha visto reforzado y ha avanzado dos nuevos proyectos: ha asegurado estar "decidido a conseguir una reforma migratoria" y aseguró que el matrimonio homosexual es un debate que se tiene que afrontar en EE UU.

En estos momentos me inclino por una unión civil muy fuerteNo obstante, "en estos momentos me inclino por una unión civil muy fuerte que proporcione todas las protecciones legales que proporciona un matrimonio", señaló Obama, que reconoció que desde el punto de vista de las parejas homosexuales esa opción "no es suficiente" y hará falta un debate en la sociedad estadounidense.

El presidente igualmente recordó que sigue con la idea de cerrar la cárcel de Guántanamo, tal y como prometió a su llegada a la Casa Blanca. El presidente indicó que el cierre de esa cárcel denegaría a los terroristas "su principal arma de reclutamiento".

Lo que sí está claro es que Obama cerró el año fortalecido por estos éxitos tras el varapalo de las últimas legislativas. Las encuestas le vuelven a sonreir y le aupan al 56% de aprobación. Así, inicia más tranquilo sus vacaciones en Hawaii.