Una enfermera del hospital de maternidad rumano en el que murieron cinco bebés durante un incendio ha sido acusada de homicidio. El fiscal general le imputa este delito porque se ausentó de la sala de cuidados intensivos durante al menos doce minutos, el tiempo en el que se originaron las llamas.

El cable incendiado no había sido instalado ni aislado adecuadamente

Todo apunta a que saltó una chispa por un cortocircuito y que el fuego se propagó rápidamente. En total tres recién nacidos murieron en el acto, otros dos lo hicieron pocos después y seis bebés más siguen en estado crítico.

Los resultados de la autopsia practicada a los tres bebés que murieron el lunes 16 de agosto indican que uno de ellos falleció por inhalación de humo y dos por falta de oxígeno, informó el fiscal encargado de la investigación, Marcus Iacob.

El incendio en el Hospital Giulesti se produjo al incendiarse un cable del sistema de aire acondicionado que se encontraba detrás de un armario de madera, según las conclusiones preliminares de la Fiscalía. El cable no había sido instalado ni aislado adecuadamente, ha añadido la Fiscalía.