Las doce aeronaves que forman parte del dispositivo que lucha contra el incendio declarado el pasado domingo en la zona de Cala Benirràs, en Ibiza, han retomado este martes los vuelos para tratar de controlar el fuego, que sigue activo y que se ha extendido al área de Cala Xarraca.

El conseller de Medio Ambiente y Movilidad, Gabriel Vicens, ha asegurado este martes que el incendio de Ibiza, que ya afecta a unas 400 hectáreas, fue originado por una negligencia ocurrida en una cueva próxima a Cala Benirràs y no por la explosión de ningún vehículo como se apuntó inicialmente. "Tanto el Seprona como los agentes de medio ambiente nos acaban de confirmar que se trata de una negligencia que se ha originado en una cueva cerca de donde había coches, aún desconocemos los detalles, pero algún fuego o alguna cosa combustible, por una negligencia, originó este incendio", ha asegurado Vicens.

El incendio fue originado por una negligencia, no por la explosión de ningún vehículo

El conseller ha explicado en una rueda de prensa que en estos momentos se está intentando estabilizar el fuego "a través de dos cordones" y el objetivo es ver si este martes se podría dar el incendio "al menos como estabilizado"

El incendio se ha extendido al área de Cala XarracaSegún han confirmado fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente, los cinco helicópteros, tres hidroaviones, tres avionetas de carga en tierra y el avión de vigilancia del Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) están activos desde primera hora de este martes, mientras que por tierra tanto los bomberos como las brigadas forestales y los soldados de la Unidad Militar de Emergencias continúan trabajando para sofocar las llamas.

El incendio ha arrasado ya unas 400 hectáreas de una zona de alto valor natural, por lo que el presidente del Govern balear, Francesc Antich, que sigue los trabajos desde Ibiza, lo ha calificado de "desastre ecológico".

El fuego ha arrasado 400 hectáreasEste martes al mediodía se sumarán a los trabajos de extinción dos helicópteros y dieciocho especialistas de la Brigada de Incendios Forestales del Ministerio de Medio Ambiente, con lo que serán dieciocho los medios aéreos que participan en el operativo.

En la tarde del lunes, un cambio en la dirección del viento reavivó las llamas en algunos puntos donde el fuego se daba por controlado y extendió el frente principal en dirección norte hacia Cala Xarraca.

El fuego se declaró en torno a las 17.30 horas del domingo junto a la playa de Benirràs, en el municipio de Sant Joan, de la que tuvieron que ser evacuadas unas 1.500 personas y donde quedaron calcinados 24 vehículos que estaban en el aparcamiento.

Además, las llamas han obligado a evacuar a un centenar de personas de una treintena de casas y de un hostal situados en la zona del incendio, quienes han sido realojados bajo la tutela del Consell de Ibiza y el Ayuntamiento de Sant Joan.

En la extinción del incendio trabajan unos 300 efectivos de servicios baleares de extinción de incendios, voluntarios de Protección Civil y de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Un foco sofocado

El segundo foco en Sant Miquel que se declaró el pasado domingo fue sofocado a las pocas horas.

El incendio se originó en el aparcamiento de la cala de Benirrás, donde se había concentrado un gran número de personas para celebrar una fiesta al aire libre.

El fuego se originó en el aparcamiento de cala Benirrás, donde se celebraba una fiestaEl Ejecutivo balear subraya la colaboración recibida para la evacuación por mar del millar de personas que se encontraban en la playa cuando se declaró el incendio. También fueron evacuadas otras 500 personas y 300 vehículos.

El incendio que afecta a Benirrás es el más importante que se ha registrado en Baleares desde agosto de 2006, cuando se quemaron 142 hectáreas de Ets Alocs y Es Milocar, en la costa norte de Menorca.

Antich aseguró que es difícil prever cuándo se controlará el incendio, pero destacó la importancia del contingente que trabaja en su extinción. "Si se necesitan más medios no vamos a escatimar y vamos a pedirlos", apuntó.