Camps, Ripoll y Fabra
Camps, Ripoll y Fabra, investigados por la Justicia. AGENCIAS

Un nuevo caso de corrupción sacude los cimientos del PP valenciano. La investigación y detención del presidente de la Diputación de Alicante y de los ‘populares’ en esta  provincia, José Joaquín Ripoll, vuelve a poner en escena un fantasma que no había terminado de desaparecer, con el presidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra, a punto de sentarse en el banquillo por presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias y con el jefe del Ejecutivo regional, Francisco Camps, en el punto de mira por su vinculación con el 'caso Gürtel'.

Ripoll había radicalizado sus críticas a Camps tras su implicación en Gürtel Ripoll fue detenido este martes junto a tres concejales del Ayuntamiento de Orihuela en el marco de una investigación por el presunto cobro de comisiones a una empresa a cambio de concesiones en las contratas de basuras que dependen de la Diputación. Horas después, sería puesto en libertad tras prestar en comisaría y aseguraba desconocer cuáles son los hechos de los que se le acusan.

Curiosamente, Ripoll, vicepresidente de la Generalitat en el periodo de Eduardo Zaplana, se había convertido en el mayor "azote" de Camps dentro del propio PP valenciano, una postura crítica que se había radicalizado con la imputación del presidente de la Generalitat en el 'caso Gürtel'.

Y es que el Tribunal Supremo decidía el pasado mes de mayo reabrir la causa que investiga a Camps y otros miembros de su equipo en relación con la 'trama Gürtel', en la que estaban siendo investigados por delito de cohecho impropio por haber recibido presuntamente trajes como regalo de la empresa Orange Market, que realizaba contratos con la Administración autonómica. La repercusión de este caso ha llegado a poner contra las cuerdas al propio presidente del partido, Mariano Rajoy, que en numerosas ocasiones ha debido manifestar públicamente su apoyo a Camps y a defender su inocencia.

Fabra se sentará próximamente en el banquillo por presunto cohecho y tráfico de influencias "Siempre ha sido el candidato del PP a la Presidencia de la Generalitat y no hay ninguna razón hoy para que no lo sea", afirmaba este domingo el vicesecretario general de Comunicación del PP, Esteban González Pons, en referencia a las elecciones autonómicas de 2011.

También el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, ha recibido la protección de la cúpula del partido. "En este momento, no se ha demostrado que Fabra  no haya seguido el código ético del partido", aseguraba el propio González Pons en la misma entrevista.

Fabra se sentará próximamente en el banquillo de los acusados como imputado, junto a otras cuatro personas –entre ellas, su mujer- por presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias y contra la administración pública—. Fabra asegura que es "inocente" y ha advertido de que seguirá "peleando" por su honor y el de su familia.

La causa contra Fabra se abrió en 2007 después de que un empresario, Vicente Vilar, socio del presidente castellonense, le acusara de haberle cobrado comisiones millonarias por sus gestiones políticas a la hora de beneficiar la aprobación de productos fitosanitarios.