Silvio Berlusconi
Silvio Berlusconi. EFE

El primer ministro italiano Silvio Berlusconi sigue en pie de guerra contra los periodistas.

Con la sombra encima de la huelga convocada en Italia por el sector para el 9 de julio contra la Ley Mordaza, una norma que, entre otras cosas, pretende multar a aquellos medios que utilicen para sus informaciones grabaciones obtenidas mediante pinchazos telefónicos, Il cavaliere ha arremetido de nuevo contra la prensa de su país.

Y ha sido a raíz de la cobertura mediática de las cumbres del G-8 y el G-20 que han tenido lugar en Canadá. Según Berlusconi, los periódicos han estado "desinformando" continuamente y deberían ser los propios lectores los que se plantearan hacer una huelga para decirles "a aquellos que escriben que no les tomen más el pelo".

El jefe de estado cree "inconcebible" que los medios informaran de las reuniones de forma totalmente "opuesta a la realidad". Así lo dijo en Sao Paulo, ciudad en la que este miércoles se reunió con el presidente Lula Da Silva y clausuró el encuentro empresarial Brasil-Italia: Nuevas asociaciones estratégicas.

Las quejas  de políticos y asociaciones de periodistas no se han hecho esperar, acusando a Berlusconi de "conflicto de intereses", ya que es dueño de varios medios de comunicación y de ser "alérgico a la libertad de prensa".