El lunes se convirtió en el primer hombre que posaba en la portada de Interviú. Allí, Jesús Vázquez exhibió músculos y un vientre bronceado y perfecto del que, según confesó, se está empezando a despedir: "El físico me ha acompañado, pero ya tengo 45 años y estoy un poco cansado de la etiqueta del físico, de la presión de cuidarlo tanto y de las renuncias que ellos implica", explicó.

Tengo 45 años y estoy cansado de la presión de cuidar tanto el físico El presentador se dejó retratar con taparrabos a lo Tarzán, en calzoncillos, con capa de gladiador y, finalmente, desnudo. Sin embargo, una conveniente postura evitó que la imagen mostrara a uno de los presentadores televisivos más deseados de la pantalla en toda su plenitud.

El gallego explicó que el dinero recaudado por las fotos iría a parar a uno de los proyectos de ACNUR. Y ante la protestas de que enseñaba poco, no se fue por las ramas: "Si me dan para un hospital, enseño el trabuco, la pistolita, el pito o como lo queráis llamar", declaró durante El programa de Ana Rosa Quintana.

Asimismo, Vázquez reveló que durante la sesión se había sentido al principio un poco incómodo: "Me dio corte, pero la verdad es que me trataron muy bien y a las cuatro horas ya pasaba todo el mundo por la sala".

Para los escépticos, asegura que en la sesión ha habido maquillaje "y juegos de luz, pero Photoshop, no".