Zapatero defiende sus reformas y recortes ante las potencias del G-20

  • Ha explicado la reforma laboral, cambios en las pensiones y reestructuración de las cajas de ahorros.
  • Los líderes del G-20 negocian recortar a la mitad los déficit de sus Gobiernos para 2013.
  • En la reunión previa a la de este domingo, el G-8 critica por un lado el bloqueo de Gaza y por otro la beligerancia de Irán y Corea del Norte.
  • Los miembros del G-20 debaten establecer una tasa a los bancos.
  • Estupefacción por una cumbre que cuesta 1.200 millones de dólares.
Los líderes del G-8, reunidos este sábado en Toronto.
Los líderes del G-8, reunidos este sábado en Toronto.
EFE
Zapatero y ObamaEl jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió este domingo ante el G20 las reformas emprendidas en España para reestructurar las cajas de ahorros y flexibilizar el mercado laboral y abogó también por emprender cambios en las pensiones para garantizar su sostenibilidad.

Entre las reformas puestas en marcha en España, expuso al resto de mandatarios la reestructuración del sistema de cajas de ahorro, que afectará finalmente a 39 de las 45 entidades y supondrá un recorte de entre el 20 y el 25% de las oficinas y del 15% de las plantillas. Explicó además los ejes de la reforma legal que el Gobierno negocia con el PP para permitir que las cajas se financien con capital privado, lo que otorgará derecho de voto a los accionistas.

Sobre la reforma laboral, Zapatero garantizó que su objetivo es flexibilizar la adaptación de las plantillas a las diferentes coyunturas, clarificando las causas de los despidos objetivos por causas económicas y, al tiempo, reducir la elevada tasa de temporalidad.

Y como tercer objetivo, recalcó la importancia de abordar la reforma del sistema de pensiones, objeto de negociación en la mesa del Pacto de Toledo. Según los datos que maneja el Ejecutivo, si en la actualidad hay cinco jubilados por cada diez trabajadores, en 2050 habrá nueve jubilados por cada diez trabajadores.

Ante las turbulencias de los mercados financieros, apostó por hacer públicos los resultados de los test de resistencia de las entidades financieras para mostrar su solvencia, decisión que ya ha adoptado España y la UE y que harán efectiva en julio.

En la mesa de la cena, el protocolo canadiense sentó a Zapatero entre el representante australiano y el sudafricano.

2013, el año

Este sábado el protagonismo en Canadá estaba reservado a los ocho países más ricos del planeta, que se adelantaban un día su cita a la del G-20. Pero la filtración a la prensa de algunos de los temas que este domingo se debaten en la cumbre de los veinte ha vuelto a decantar el protagonismo hacia la reunión más multipolar.

En este sentido, los líderes del G-20 ha acordado recortar a la mitad los déficit de los Gobiernos para el 2013, de acuerdo al borrador del comunicado que será emitido tras la cumbre. Sin embargo, el grupo tomará vías separadas para asegurar la recuperación, pues dejará que cada país decida cómo reparar su maltrecho presupuesto.

Asimismo, el borrador indica que los países han acordado estabilizar o reducir la deuda gubernamental en proporción al Producto Interior Bruto (PIB) para el 2016. "Las cicatrices de la crisis todavía están ahí. Por tanto, esta cumbre debe tratar fundamentalmente sobre el crecimiento", dijo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner en Toronto.

"Nuestro desafío, el del G-20, es que todos trabajemos para reforzar las perspectivas de crecimiento. Esto exigirá diferentes estrategias en diferentes países. Saldremos de la crisis a velocidades diferentes", señaló Geithner, en una rueda de prensa antes de la inauguración de la cumbre.

Otros dos debates importantes de la cumbre, y que ya se están debatiendo, son el del yuan -China flexibilizó su moneda la pasada semana- y el de establecer una normativa estricta a la banca, como informa El País. Con respecto a la moneda china, las posiciones son variadas, pues hay delegaciones que consideran importante emitir un comunicado de satisfacción por la medida y hay otras que creen que China debería hacer algo más que un anuncio de cara a la galería.

Con respecto a las nuevas normativas para los bancos, las posiciones también oscilan entre la mayor radicalidad de quienes como EE UU piden un control más férreo y la actitud más suave de naciones como Canadá, cuyo sistema financiero no fue responsable de los desmanes que éstos sí cometieron en otros países.

Medidas contra el déficit

Además, la reunión previa al G-20 estuvo centrada este viernes y sábado en la conveniencia de que los países adoptaran medidas contra el déficit o para favorecer el crecimiento, en lo que se ha visto un choque de posturas entre EE UU, partidario del crecimiento, y la UE, cuyas duras medidas de recorte ya han sido implementadas.

En este sentido, el secretario del tesoro, Timothy Geithner, afirmó que "es completamente apropiado" que países como España o Grecia tomen medidas "rápidas" para tranquilizar a los mercados. En una rueda de prensa antes de comenzar la cumbre del G20 en Toronto (Canadá), Geithner reconoció que diferentes países deben aplicar diferentes fórmulas para lograr el crecimiento y en casos como el de Grecia o España "es muy importante que se muevan con rapidez para demostrar a los mercados que tienen la voluntad de actuar".

Las conclusiones del G-8

Por su parte, el G-8 concluyó una nueva cumbre, en la que, además de los temas de seguridad, abordaron temas novedosos, como el clima o la ayuda al desarrollo, en un intento de ampliar su campo de actuación ante la creciente influencia del G20.

Esta nueva faceta del G8 tuvo su cara más visible en la Iniciativa Muskoka, un compromiso adquirido por los países durante la cumbre para aportar 5.000 millones de dólares a mejorar la atención de las mujeres que dan a luz en el Tercer Mundo.

El grupo de los más ricos "lamentó" las muertes producidas por el ataque israelí contra la flotilla Libertad en Gaza el pasado 31 de mayo y dijo que el bloqueo actual del territorio "no es sostenible y debe ser modificado".

El G8 mostró también su preocupación por la "continua falta de transparencia de Irán con respecto a sus actividades nucleares y su declarada intención de mantener y expandir el enriquecimiento de uranio", y pidió a los países que implementen las sanciones que ha aprobado la ONU.

Con respecto a Corea del Norte, el G8 dijo que "deploramos el ataque del 26 de marzo que causó el hundimiento del navío surcoreano 'Cheonan' y exigió que Pyongyang "que se retenga de cometer cualquier ataque o amenazar hostilidades contra la República de Corea".

Una cumbre de 1.200 millones

G-8 y G-20 se han dado cita en un mismo fin de semana y en una misma ciudad (Toronto) con el fin, entre otras cosas, de adelgazar el circo que acompaña a este tipo de cumbres. A pesar de ello, y al menos por lo que respecta a lo económico, ambas citas están costando miles de millones de dólares, en concreto 1.200 millones, como informa desde el blog de ABC el corresponsal Pedro Rodríguez. Lo mismo plantean desde la CNN.

Un dinero que, según los datos del Gobierno canadiense, se ha destinado principalmente a la seguridad de los líderes políticos que acuden a la reunión. La enorme cantidad de dinero gastada ya ha sido puesta en cuestión por algunas ONG y grupos por una globalización alternativa, que consideran excesivo el gasto.

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