Steve Jobs
Steve Jobs ha eludido hablar de las condiciones de trabajo de la fábrica encargada del iPad. Archivo

Rafa VidiellaPues no: no llegó el disco que musicalizará el nuevo milenio ni la película que resuma décadas de obras maestras, pero un puñado de visionarios, al menos, reinventaron fórmulas abriendo muchas puertas.

Amo de la Gran Manzana

No filma, ni compone, ni escribe, pero Steve Jobs presenta objetos que el público ve como imprescindibles. Con el iPod (2001) transformó los hábitos musicales, con el iPhone (2007) fusionó sonido, imagen, telefonía e Internet, y con el reciente iPad concita las esperanzas de la industria cultural. Steve Jobs, el mago: cuando presente el iAtaud, todos querremos palmarla para probar el cacharro.

Una isla en el salón

El  creador J. J. Abrams tiene enganchados a los telespectadores de medio mundo con la serie 'Perdidos' J. J. Abrams tiene enganchados a los telespectadores de medio mundo con Perdidos, una serie con más personajes que la trama Gürtel y que provoca la sensación, constante, de no saber si estamos ante una obra maestra o no paran de tomarnos el pelo. Perdidos, junto con otras como Los Soprano o The Wire, llevó a la tele a una dimensión que El Equipo A no permitía sospechar.

Sentando cibercátedra

Nació en 1988 como revista, se convirtió en web en 1995 y en 2000 se transformó en blog. Diez años después, Boing Boing es uno de los más visitados e influyentes, en el que un puñado de individuos (liderados por Mark Frauenfelder, Cory Doctorow, David Pescovitz y Xeni Jardin) escriben de lo que les da la gana, francamente, para regocijo de tres millones de usuarios únicos al mes.

Todos juegan

Las chicas no regañan a sus novios por jugar a la consola, sino que les quitan el sitio para endurecer sus glúteos con ella Shigeru Miyamoto, creador de Donkey Kong, Mario o Zelda, y Satoru Iwata, presidente de Nintendo, reinventaron la forma de jugar. En 2006 llegaba la Wii, menos de un lustro después, el mundo está lleno de Miis (avatares para jugar) y las chicas no regañan a sus novios por jugar a la consola, sino que les quitan el sitio para, con una consola, poder endurecer sus glúteos.

El optimista precoz

Las discográficas se tiraban de los pelos y, de pronto, apareció Spotify. El padre de la criatura es Daniel Ek, sueco nacido en 1983 y que, además de música, vende un mensaje de optimismo: «La música nunca estuvo en mejor situación ni tuvo tantos fanáticos: basta empaquetarla bien y ofrecerla con algo especial para que todo el mundo la quiera».