"ETA quiere cazar a los precavidos, a los que hacen bien su trabajo. Esto nos está obligando a revisar los protocolos de seguridad", señala con preocupación un experto en explosivos de los servicios antiterroristas. Este nuevo sistema ha sido detectado por los servicios antiterroristas hace seis meses

Su temor no es infundado. La banda terrorista ha perfeccionado los artefactos explosivos que utilizan sus comandos para atentar y ha diseñado un nuevo sistema para que las bombas que se colocan en los coches se activen con la luz. A los tradicionales métodos que activan las bombas con sensores de movimiento o con un reloj programado, ETA ha introducido las células fotoeléctricas, que no se activan con la luz del día.

"Un ejemplo. Te agachas para comprobar los bajos de tu coche. Con una correcta inspección puedes detectar una bomba lapa. La gran mayoría utilizamos una linterna para ver mejor. Esta linterna es ahora una trampa mortal, ya que la luz activa la bomba", señalan las mismas fuentes. Este nuevo sistema ha sido detectado por los servicios antiterroristas hace seis meses. Incluso ETA enseña cómo funciona en unos vídeos. Con estos nuevos métodos, se magnifica y amplía el peligro de la banda

Además, la banda terrorista se ha hecho con una importante base de datos de los bajos de los coches de muchos modelos para conocer qué recovecos son los ideales para esconder las bombas. "Como el Citroën C4 que tenía el inspector Eduardo Puelles, que tiene muchos de estos recovecos". Puelles fue asesinado en junio de 2009. "Con estos nuevos métodos, se magnifica y amplía el peligro de la banda".