EL Titanic vuelve a flotar

Una exposición en Cotogrande revisita la fatal historia del trasatlántico más famoso de la historia. Objetos personales de los pasajeros, maquetas y recreaciones en 2.000 m2.
Maqueta del barco hundido frente a la costa de Terranova.
Maqueta del barco hundido frente a la costa de Terranova.
Foto
Al igual que La dorada, el barco de Chanquete, el Titanic ha vuelto a flote en tierra. El buque que duró cuatro días en el mar es el protagonista de la exposición que hoy se inaugura en el recinto ferial de Cotogrande. A lo largo de 2.000 m2, los visitantes podrán conocer la historia del naufragio a través de objetos de los pasajeros y recreaciones del barco.

La visita a la exposición dura unas dos horas. Por medio de unos auriculares se podrán revivir los cuatro días transcurridos entre la salida del trasatlántico de Southampton hasta su fatídico final frente a las costas de Terranova, mientras se pasea entre pertenencias auténticas de alguno de sus 2.208 pasajeros.

La muestra recrea con detalle los espacios del barco, desde los lujosos salones de primera clase hasta las literas en los camarotes de segunda. Además, incluye fotografías, cartas o joyas de los pasajeros. Entre estos objetos personales está la única postal en español escrita en el buque, que fue rescatada del fondo del mar.

En el barco viajaban ocho españoles. La mayoría subieron a bordo en Cherbourg (Francia), la primera escala tras la partida de Southampton, a las doce de la mañana del 10 de abril de 1912. Cuatro días después, minutos antes de la medianoche, el Titanic se llevaba por delante la punta de un iceberg. Poco más de dos horas después, se hundía.

La muestra Titanic, the Exhibition llega a Vigo después de su paso por Bilbao. Sus próximas escalas en España serán Madrid, Granada, Valencia y Zaragoza. En 2012 fondeará en Londres para conmemorar el centenario de la partida del trasatlántico.

* Instituto Ferial de Vigo (Ifevi). Cotogrande. De lunes a viernes, 81 para adultos y 5 para niños. Fines de semana y festivos, 10 para adultos y 6 para niños. De 10 a 20 horas.

Hasta el 15 de enero de 2006.

 La tragedia del camarote C65

En el puerto francés de Cherbourg embarcó María Josefa Pérez de Soto y Vallejo con su marido, Víctor Peñasco y Castellana. El viaje en el Titanic era para ellos una segunda luna miel. «Ella era muy joven, tenía sólo 22 años», recuerda su hijo Mauricio, casi un siglo después. Pagaron 108 libras cada uno por el pasaje en primera clase. Les tocó el camarote C65, donde tuvieron como vecinos a John Jacob y Madeleine Talmage Astor, que regresaban a Estados Unidos tras su viaje de recién casados en Egipto y París. La tragedia unió a las dos parejas. María Josefa y Lady Astor fueron rescatadas por el Carphatia, pero no sus maridos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento