James Purefoy
James Purefoy, durante un 'photocall' en Madrid. Jorge París

Tras una dilatada carrera en teatro y televisión, James Purefoy ha saltado al cine. En breve rodará Ironclad, una historia de templarios, y la adaptación de una novela de E. Rice Burroughs, John Carter en Marte. Ahora habla de su último papel en Solomon Kane, que se estrena este viernes en España.

¿Qué pensó de este personaje cuando se lo ofrecieron?
Cuando era un niño, en la campiña inglesa, veía un montón de películas de Clint Eastwood, y me encantaban sus personajes duros como piedras, silenciosos, que hablaban con la mirada. Solomon Kane me recuerda a ese tipo de personaje. También fue muy apasionante su viaje personal. Al principio es un hombre brutal y tenebroso, y algo le lleva a cambiar radicalmente, se convierte en una persona que tiene clara su misión en la vida. Este tipo de personajes es un regalo para un actor.

¿Se siente más cerca de Solomon Kane, el hombre violento, o del puritano?
Ninguno de los dos. No soy un hombre violento, y soy un poco pagano, lo confieso. Solamente soy violento y creo en Dios desde que dicen: Acción, hasta que cortan.

Perdí 12 kilos en el entrenamiento para convertirse en Solomon Kane ¿Fue muy dura la preparación física?
Querían que Solomon Kane pareciera un lobo, que fuera demacrado, fibroso… Perdí 12 kilos en el entrenamiento: de las 6 a 8 de la mañana iba al gimnasio, después practicaba cuatro horas de esgrima, otras cuatro horas de montar a caballo y luego por la tarde otras dos horas de gimnasio. Sobrevivía con una dieta de galletas y cigarrillos, así que cada noche caía muerto en la cama.

Pero ha aprendido un montón de cosas…
Sí, había un gran equipo de especialistas, muy valiente. Pero tuve toda clase de lesiones, me dieron nueve puntos en la cabeza, me hice daño en la rótula. Y atravesé la cara a un especialista con una espada, e incluso sintió la punta en su lengua. Eso está al orden del día, son daños colaterales de cualquier película de acción.

¿Había hecho cosas tan duras?
Sí, trabajar con espadas no era nuevo para mí, incluso en obras de teatro. Acabo de terminar una película, Ironclad, sobre un grupo de caballeros templarios en el siglo XIII, muy violenta. Estoy deseando que me ofrezcan el papel de un gay en los setenta (risas).

Estaba a doce grados bajo cero sin camisa, me echaban lluvia... Entre sus próximos proyectos se encuentra una adaptación de una novela de Edgar Rice Burroughs, sobre las aventuras de John Carter en Marte.
Sí, será muy cara y muy buena, dirigida por Andrew Stanton (Wall-E, Buscando a Nemo). Aún no puedo hablar sobre el personaje, es confidencial aún, seguramente los de Disney me matarían…

¿Cree que la serie 'Roma' ha supuesto un gran impulso para su salto al cine?
Por su puesto. Además, fue un periodo de aprendizaje, la serie me ayudó a saber qué clase de actor era. También fue un periodo de transición de niño a hombre (bromea).

Al menos en Solomon Kane no ha tenido que desnudarse, como en Roma…
No, pero estaba a doce grados bajo cero sin camisa, me echaban lluvia, y entre toma y toma, al descansar, se me congelaba la ropa. Me las tenían que descongelar con agua caliente y secadores de pelo. Estuve a punto de sufrir hipodermia. Fue un rodaje muy duro, tenía que estar en todas las secuencias, y muchas eran de combate, montar a caballo…

¿Repetiría la experiencia?
Si el público quiere, sí, por supuesto, ¡por eso hice la primera!