El aeropuerto de Madrid -Barajas ha vivido este lunes una jornada difícil debido a las intensas nevadas, con 314 vuelos cancelados y miles de pasajeros en tierra, que se han tomado con paciencia y mal humor, a partes iguales, las consecuencias de este temporal que afecta a 37 provincias españolas.

De las 1.165 operaciones previstas en Barajas sólo se habían efectuado 284 Se estima que han caído entre 5 y 8 centímetros de nieve en el aeropuerto de la capital española, que amanecía completamente nevado y, a primera hora, tenía inactivas dos de sus cuatro pistas. Posteriormente, sobre las 11.00 h, se han abierto al tráfico aéreo, que seguía con regulaciones a primera hora de la tarde por baja visibilidad, con 25 operaciones de salida a la hora y 15 de llegada.

Aeropuertos y Navegación Aérea (AENA) ha indicado que de las 1.165 operaciones previstas para este lunes se habían efectuado 463 hasta las 18.30 horas. Las pantallas de información a los pasajeros señalan retrasos de entre cinco y siete horas en algunos vuelos y las demoras afectan a todas las compañías, aunque no se han registrado, de momento, incidentes con los viajeros, que en muchos casos soportan largas filas frente a los mostradores de las aerolíneas.

Madrid ha concentrado todos los problemas de esta jornada AENA ha explicado que las condiciones meteorológicas adversas estaban ralentizando las operaciones del aeropuerto, pero aseguran que "ha estado operativo en todo momento". En las dos pistas cerradas a primera hora, se han llevado a cabo tareas de limpieza y de comprobación del coeficiente de fricción que garantiza la capacidad de frenado de los aviones.

De este modo, Madrid ha concentrado todos los problemas de esta jornada. Sólo el aeropuerto de Valladolid ha estado inoperativo hasta las once y media que reabrió, según han confirmado fuentes de AENA a 20minutos.es.

Retrasos en el AVE

La nieve también provocó que los AVE que salían de Madrid con destino a Málaga, Sevilla y Barcelona fueran retrasados hasta, aproximadamente, las diez de la mañana en la que se retomó el servicio con más vagones en cada tren para poder llevar a todos los pasajeros que esperaban en Atocha.