"Fuimos a abortar a Londres"
Luisa García muestra sus fotos en el salón de su casa. JORGE PARÍS

Tenía 34 años y no lo dudó. Luisa García García, que ahora tiene 65 años y es ama de casa, era madre de cuatro niños pequeños y hacía varios años había dejado de trabajar para cuidarlos. Por este motivo, y pese a que no estaba bien visto, decidió abortar. "El sueldo de mi marido era limitado y para no tener para darle de comer mejor no tenerlo", afirma sin tapujos.

Había una extremeña que viajaba sola y estaba atemorizada porque no se lo había dicho a su marido

Cuenta que cuando tomó la decisión, su hermana le aconsejó un médico y éste la mandó a abortar a Londres porque era más seguro y barato. Mientras en España se pagaban hasta 400.000 pesetas, "allí nos costó todo 90 libras, y fui con mi marido. Era como un viaje concertado. Yo y 40 más viajamos a Londres para abortar ese fin de semana", relata desde el salón de su casa en Getafe (Madrid).

Dice que junto a ella viajaban mujeres de todas las edades y clases sociales. "Recuerdo a una chica de no más de 16 años que viajaba junto a su padre. También había una extremeña que viajaba sola y estaba atemorizada porque no se lo había dicho a su marido. Ya tenía diez hijos y su marido no creía en el aborto. Me acuerdo que tenía miedo por si le pasaba algo".

"Estaba todo controlado"

Luisa pasó sólo dos días el Londres. El sábado por la mañana la llevaron a una clínica del centro de la ciudad donde le hicieron unos análisis. Horas más tarde la trasladaron a un centro del extrarradio y allí le practicaron el aborto.

"Recuerdo que todo fue muy bien y al día siguiente me dieron el alta sin problemas. Como el vuelo salía por la tarde noche, mi marido y yo, nos fuimos a hacer turismo", cuenta desde el salón de su casa, en Getafe, Madrid.