John Allen Muhammad.El francotirador que hace siete años sembró el terror durante tres semanas y mató a diez personas en la zona de Washington D.C. (EE UU)  fue ejecutado este martes en el estado de Virginia, anunció un portavoz del Centro Correccional de Greensville.

"John Allen Muhammad (en la imagen de la derecha) ha sido ejecutado de acuerdo con las leyes de Virginia", dijo el portavoz del Centro Correccional, Larry Traylor.

Añadió que la muerte de Muhammad fue constatada a las 21.11 hora local (02.11 GMT) y que el condenado no pronunció ninguna palabra durante todo el proceso.

No hubo complicaciones y todo se realizó como estaba previsto. El condenado no mostró ninguna emoción antes de morir", agregó.

No mostró ninguna emoción antes de morirLa ejecución, mediante una inyección letal, se llevó a cabo después de que el Tribunal Supremo de EE UU rehusara aplazarla y se negara a escuchar alegatos de los abogados de Muhammad, quienes afirmaban que su cliente era un enfermo mental.

Esa decisión fue respaldada este martes por el gobernador de Virginia, Tim Kaine, quien manifestó que no había razón para anular la sentencia.

"No encuentro ninguna razón convincente para anular la sentencia que fue recomendada por el jurado y después impuesta y confirmada por los tribunales, por lo que declino intervenir", afirmó Kaine en un comunicado.

Cómplice

Muhammad, de 48 años, y su joven cómplice, Lee Boyd Malvo, de 24, fueron capturados el 24 de octubre de 2002 después de 13 ataques que dejaron diez muertos y tres heridos en la capital de EE UU y sus alrededores.

Durante dos juicios,
y en las apelaciones, aseguró que era inocente
El francotirador fue condenado a la pena capital por el asesinato de Dean Harold Meyers en una gasolinera del vecino estado de Virginia.

También se sospecha que él y su joven cómplice participaron en tiroteos en otros estados, incluidos Luisiana, Alabama y Arizona. Malvo cumple una condena a cadena perpetua en Virginia.

Durante dos juicios, y después en las apelaciones, el francotirador aseguró que era inocente.

La de Muhammad fue la ejecución número 103 en Virginia desde que el Supremo restableció la pena de muerte en el país en 1976.

A la ejecución de Muhammad asistieron varios de los familiares de las víctimas, entre ellos Bob Meyers, el hermano de la víctima por la que el francotirador fue condenado a muerte.