Lula y Zapatero
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (dcha), junto a su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la reunión que han mantenido en Nueva York. EFE

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, hicieron este martes un firme llamamiento al Gobierno de facto de Honduras para que respete la integridad de la embajada brasileña en Tegucigalpa y del derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya, refugiado en ella desde el lunes. Moratinos habló por teléfono con Zelaya

Lula y Zapatero se reunieron en Nueva York, donde ambos asisten a la cumbre sobre cambio climático organizada por la ONU, y mostraron su "preocupación" por la "frágil" situación que atraviesa Honduras, según explicó el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

España está manteniendo contactos informales con las autoridades de facto hondureñas y con personalidades de la vida política y social del país para garantizar que no se viole la integridad de la misión diplomática brasileña, apuntó Moratinos, quien habló por teléfono con Zelaya.

Tanto Brasil como España están preocupados con la posibilidad de que la situación "se desborde" y corran riesgo tanto Zelaya como el personal que permanece dentro de la Embajada, que están prácticamente sin alimentos y sin agua, según el jefe de la diplomacia española.

Unidad de la comunidad internacional

Moratinos recalcó que la UE también se une al llamamiento a las autoridades de facto hondureñas para que se respete la misión diplomática brasileña y subrayó la necesidad de que se mantenga la unidad de la comunidad internacional para alcanzar una salida pacífica a la situación, evitando soluciones violentas. España garantizó su respaldo a las gestiones de la OEA y del presidente costarricense

Explicó que el Gobierno español está hablando con todas las partes implicadas en la crisis y garantizó su respaldo a las gestiones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del presidente costarricense, Oscar Arias, designado mediador en esta crisis.

Moratinos, quien se reunió en la sede de Naciones Unidas con la canciller del Gobierno de Zelaya, Patricia Rodas, consideró que la actual situación, desde el punto de vista político, abre la posibilidad de que comience un diálogo para conseguir aplicar los acuerdos de San José o propuesta de Arias, para restablecer el marco legal y constitucional y celebrar elecciones.

España está a la espera de los pasos que de el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que tuvo que aplazar su viaje a Honduras por el cierre de los aeropuertos. Según explicó, Insulza podría decidir convocar una reunión de los países más implicados en la crisis.

El ministro de Asuntos Exteriores brasileño, Celso Amorim, afirmó que su país está considerando solicitar la convocatoria de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la seguridad de la legación diplomática de Brasil en Honduras.