Irán amenaza con escalar el conflicto a otras regiones mientras Gaza se queda sin agua e Israel continúa los bombardeos

Mujeres palestinas junto a edificios destruidos por ataques aéreos israelíes en Nuseirat, en Gaza.
Mujeres palestinas junto a edificios destruidos por ataques aéreos israelíes en Nuseirat, en Gaza.
AP / LAPRESSE / Hatem Moussa
Mujeres palestinas junto a edificios destruidos por ataques aéreos israelíes en Nuseirat, en Gaza.

"Se espera una posible acción preventiva de la resistencia en las próximas horas". Con estas palabras el ministro de Exteriores de Irán, Hosein Amir Abdolahian, amenazaba con escalar el conflicto entre Israel y Gaza si continuaban los bombardeos el enclave palestino. Algo que ha sucedido a lo largo del martes, incluido el ataque a un hospital que ha dejado centenares de civiles muertos y el paso de Rafah que hace frontera con Egipto; que continúa cerrado tanto para la salida de civiles como para la entra de ayuda humanitaria. El conflicto supera ya los once días y la situación empeora por momentos hasta tal punto de que la ONU ha alertado de la falta de agua y da escaso días para que lo haga también la comida. 

La "resistencia" a la que hace alusión el ministro iraní es el llamado Eje de la Resistencia, una alianza capitaneada por Irán y formada por organizaciones que van desde el partido-milicia libanés Hezbolá, Hamás y la Yihad Islámica, hasta Siria y las facciones hutíes de Yemen. El jefe de la diplomacia iraní aseguró que los "líderes de la resistencia no permitirán que el régimen sionista hagan cualquier cosa en Gaza" y reiteró que cuentan con capacidad suficiente para "librar una larga guerra con el enemigo".

Algunos de esos frentes ya se han abierto en los últimos días. Los bombardeos entre Hezbolá e Israel se han convertido en una constante desde que Israel respondiera a los ataques de Hamás el pasado 7 de octubre con bombardeos a la Franja de Gaza. Aún así, de escalar el conflicto se podrían abrir más frentes a Israel, como es el caso de la frontera con Siria, ya que el Estado hebrero también tiene ocupado los Altos del Golán sirios. Por ahora no parece una opción, pero Irán ya adevitií hace días que "el tiempo se acababa para las soluciones políticas" y que "la probable propagación de la guerra a otros frentes se acerca a un punto inevitable".

Por su parte, Estados Unidos lleva varios días entrevistándose con mandatarios de Oriente Próximo. El secretario de Estado, Antonhy Blinken, se ha reunido con líderes de Egipto, Catar, Israel e incluso la Autoridad Nacional Palestina (que no gobierna de facto Gaza y mantiene una pugna política con Hamás). Por el momento no parece que estos acercamientos hayan provocado ningún cambio en el enfrentamiento. Por ello, el presidente estadounidenses, Joe Biden, ha anunciado que viajará a Israel este miércoles 18 para mostrar el apoyo de Estados Unidos al país. Además, ese mismo día visitará también Jordania para reunirse con líderes árabes y negociar la apertura de un corredor humanitario.

Estados Unidos mantiene un apoyo sin condiciones a Israel y la única declaración que no va en consonancia con la "venganza" que ha anunciado Netanyahu ha sido la del propio Biden del pasado Domingo. En una entrevista con la CBS aseguró que, pese a defender el derecho de Israel a defenderse, consideraba "un error" que ocuparan la Franja de Gaza

Con todo, Estados Unidos dice estar preparado por si la escalada en la región aumenta. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, ha ordenado la preparación de 2.000 soldados y varias unidades con capacidad de despliegue rápido en caso de necesidad, según informó el Pentágono. Pese a ello, aseguran que "en este momento" no se ha tomado la decisión de desplegar fuerzas en la zona. Lo que sí permanecerá cerca de la región es el portaaviones Gerald R.Ford, que finalizaba ahora su despliegue de seis meses y las autoridades estadounidenses han decidido ampliarlo.

Situación humanitaria límite

Mientras la actividad diplomática sigue su curso, la situación en Gaza está llegando a su límite. La ONU ha confirmado que las fuerzas aéreas israelíes han seguido atacando el sur de la Franja a pesar de haber ordenado a los civiles que se desplazaran a esa parte. "Los intensos bombardeos de las fuerzas israelíes han continuado desde el aire, el mar y tierra", ha dicho la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA).

Israel defiende que estos ataques buscan únicamente a miembros de Hamás. De hecho, este mismo marte el grupo islamista ha reconocido que el responsable de su brazo armado en la zona centro de Gaza, Ayman Nofal, ha fallecido como resultado de los bombardeos. No obstante, no es el único. Un bombardeo de este martes ha matado a centenares de personas tras impactar el proyectil en un hospital. La última cifra facilitada por las autoridades gazatíes apuntan a más de 500 muertos.

A los más de 3.000 muertos y 12.000 heridos se le suma que el bloqueo total de Israel a la Franja está provocando la falta de agua y alimentos. La UNRWA ha reconocido que es el problema más grave y que "la gente empezará a morir por ello". La última planta desalinizadora de agua de mar que funcionaba en Gaza ha dejado de operar, aumentando el riesgo de deshidratación y de enfermedades debido a que los palestinos empiezan a tomar agua no apta para el consumo humano.

Este organismo de la ONU ha confirmado que Israel permitió el lunes que se abriera un único conducto de agua en el sur de Gaza, aunque solo durante tes horas. "En Gaza se necesitan 600.000 litros de combustible al día para hacer funcionar las plantas de agua y desalinización", precisó la UNRWA.

Las reservas de comida en la Franja de Gaza se agotarán en menos de una semana, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, que tiene ya preparados en la zona norte de Egipto o de camino más de 300 toneladas de ayuda en caso de que se anuncie finalmente algún tipo de acuerdo político sobre la reapertura del paso de Rafah.

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