Desarrollo de electrodos y producción más barata: las start ups españolas despegan en el registro de patentes sobre hidrógeno verde

  • Las patentes en hidrógeno verde en España aumentan un 5% en la última década, a un ritmo mayor que Alemania, Países Bajos o Italia.
  • ​El Gobierno impulsará con 74 millones los cuatro proyectos españoles de 41 europeos que la Comisión Europea considera de interés común. 
  • Los desarrolladores piden más y mejor transferencia de conocimiento y apoyo continuado al sector.
Oficina de H2B2, que ha patentado aplicaciones para abaratar el proceso para generar hidrógeno renovable.
Oficina de H2B2, que ha patentado aplicaciones para abaratar el proceso para generar hidrógeno renovable.
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Oficina de H2B2, que ha patentado aplicaciones para abaratar el proceso para generar hidrógeno renovable.

Pequeñas empresas y microempresas tecnológicas españolas protagonizan un despliegue de investigación e innovación para el desarrollo del hidrógeno renovable que las ha llevado a ser las que más han incrementado el registro de patentes internacionales en los últimos años, a un ritmo superior que países como Alemania, Países Bajos o Italia. Además, de los 41 proyectos de investigación sobre hidrógeno renovable que la Comisión Europea acaba de considerar de interés común, cuatro son españoles y el Gobierno acaba de aprobar una partida de 74 millones de euros para impulsarlos

Dos de las empresas con patentes europeas, H2B2 y Kerionics, explican una actividad tan desconocida como necesaria para que el hidrógeno pueda llegar a sustituir al gas o al petróleo y aprovechan también para reclaman una mejora en la transferencia de conocimiento desde la investigación a la aplicación comercial y ayudas y consenso político continuado para el sector.

Un reciente informe de la Oficina Europea de Patentes (EPO) y la Agencia  Internacional de la Energía (IEA) señala que el número de patentes en tecnologías de hidrógeno verde en España ha aumentado un 5% anual en la última década, a un ritmo superior a los países que más tienen registradas, solo superadas por Francia, a un ritmo anual de 5,7%. En el caso español, la investigación se centra más que en otros países en el hidrógeno verde -a partir de renovables, que genera vapor de agua y no emisiones de C02 como el llamado hidrógeno gris, a partir de gas natural- porque el 76% de las patentes sobre hidrógeno en los últimos 10 años son de hidrógeno renovable, una tasa mayor que en Alemania (64%), Francia (55%) o Países Bajos (59%).

La motivación de la EPO con estos informes sobre solicitudes de patentes internacionales es "poner de relieve las tendencias en determinados ámbitos", explica desde Múnich, donde tiene su sede, su portavoz, Luis Berenguer. Por lo que respecta al hidrógeno renovable, queda claro que "está suscitando mucho interés". "Hay un mercado de interés y nuestro objetivo es resaltar la importancia de la investigación en energías sostenibles que ayuden también a luchar contra el cambio climático".

Madrid, Sevilla, Barcelona y Valencia

Las patentes que se registran en la EPO desde España tienen que ver con la producción de hidrógeno verde o con la electrólisis, el proceso electrónico que es necesario para separar las moléculas de hidrógeno del agua. También, sobre su aplicación a la industria pesada, del acero, a la generación de electricidad y al transporte marítimo, con el fin de crear combustibles sintéticos para las navieras. Donde de momento no hay actividad es en otro sector que identifica la EPO en las patentes internacionales relacionadas con el hidrógeno en la última década, para su aplicación en pequeñas aeronaves, como los drones, un ámbito donde en otros países se busca crear queroseno sintético, por ejemplo.

Desde 2011, la patentes españolas relacionadas con el hidrógeno renovable han crecido un 16% y los principales centros tecnológicos en innovación en hidrógeno están en Madrid (origen de 40 patentes internacionales, Sevilla, Barcelona (19 patentes en ambas) y Valencia (7). El informe dice que, detrás de China, España es el segundo país que más posibilidades tiene de generar hidrógeno verde a menor precio, por la disponibilidad de renovables. Pero para ello hace falta investigación y desarrollo de componentes, materiales y dispositivos esenciales para obtener el hidrógeno, una tarea desconocida y difícil de entender a la que se dedican pequeñas empresas españolas que ganan en reconocimiento internacional.

Precisamente, Sevilla y Valencia son la sede de dos de ellas, H2B2 y Kerionics, que el informe de la EPO cita entre las que tienen patentes internacionales. La primera, además, es una de las cuatro españolas -de un total de 41 de 15 países de la UE- que la Comisión Europea acaba de incluir en su proyecto de apoyo a la investigación, innovación y la fabricación para el despliegue industrial en la cadena de valor del hidrógeno renovable.

Como consecuencia, H2B2 y las otras tres empresas seleccionadas -SENER, Nordex (las tres fabricantes de electrolizadores) e IVECO (desarrollo y producción de vehículos pesados propulsados por hidrógeno-  se repartirán los 74 millones con los que el Ministerio de Transición Ecológica quiere apoyar también sus investigaciones, un dinero público que espera movilizar otros 171 millones del sector privado. 

"Debemos sentirnos enormemente orgullosos", dijo hace días la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, por el crecimiento de las patentes internacionales en España y por el reconocimiento de Bruselas. "Vemos con naturalidad que España esté a la cabeza de los debates y el destino de la inversión, gracias al esfuerzo colectivo, la capacidad profesional e industrial", añadió.

Hidrógeno más barato

 "Somos fabricantes de electrolizadores", explica desde Sevilla el fundador de H2B2, Javier Brey, que añade como particularidad que esta pequeña empresa tecnológica es que actúa sobre tres elementos para que este componente, clave para separar el hidrógeno de la molécula de agua, sea lo más barato posible y la generación de hidrógeno gane en competitividad.

"No podemos influir en el coste de la energía eléctrica [que media en la electrólisis] pero sí podemos desarrollar sistemas que se conecten directamente a una fuente de energía renovable, sin pasar por la red eléctrica y esto nos permite aprovecharla al máximo". También tratan de abaratar el proceso creando electrolizadores más eficientes, que consumen menos electricidad. En tercer lugar, se trata de abaratar el electrolizador sustituyendo los metales preciosos con que se fabrican sus membranas por hierro y níquel, empleando menos metal, montajes menos complicados o aplicando la inteligencia artificial o las nuevas tecnologías para hacer menos costoso este componente.

El objetivo, resume, es que "el hidrógeno verde sea más competitivo", una asignatura pendiente en la tecnología que está llamada a ser la sustituta del gas y el petróleo en la industria y el transporte.

En H2B2 trabajan 45 personas pero desde hace años colabora con ocho centros de investigación, que suman otras 50 personas, en el desarrollo de patentes. Precisamente esta colaboración y la transferencia de conocimiento desde la investigación a la empresa es el talón de Aquiles que Brey en la ciencia española en general y en la investigación sobre el hidrógeno renovable en particular.

"Lamento ponerme aguafiestas", dice antes de referirse a que el 0,5% de las patentes mundiales son españolas. Es "muchísimo", pero una "parte ínfima" de la investigación que se produce, de los 'papers' que se publican en revistas científicas sobre hidrógeno y pilas de combustible o si se mira que el 15% de las empresas asociadas al centro europeo de investigación sobre el hidrógeno son españolas. Lamenta que esta diferencia se debe al a "clásica" dificultad en España de trasladar la innovación a la aplicación comercial y la creación de un "caldo de cultivo" para que la ciencia pueda dar el salto a la aplicación industrial, algo que H2B2 trata de fomentar con su relación con los centros de investigación, una de las cosas que le ha reconocido la Comisión Europea. "Se nos reconoce la colaboración con la investigación y el desarrollo de tecnología propia y la aplicación a algo tan crucial como una electrólisis más barata, más eficiente e inmediata", afirma Brey.

Electrodos para el electrolizador

Más pequeña que H2B2 es otra empresa española que también tiene patentes internacionales en el ámbito del hidrógeno renovable. La valenciana Kerionics se encuentra en estos momentos contratando personal y cerrará este mes con 10 empleados. Esta start up, que tiene su origen en el Instituto de Ingeniería Química del CISC se dedica a revalorizar los activos de las patentes, dándoles una aplicación comercial.

"Desarrollamos electrodos para la generación de hidrógeno", explica su socio director, Fernando Colón, sobre el ámbito de sus patentes, que puede sonar a chino para el común de los mortales pero que es algo parecido, sigue "el mismo patrón", que las baterías de un coche. 

"Kerionics está reorganizando la cadena de valor a nivel internacional con inversores privados y públicos para seguir impulsando el desarrollo de electrodos, que es donde tiene patentes, seguir desarrollando los 'starks', las máquinas que los llevan a los electrolizadores y para construir electrolizadores de alta temperatura, que son los más eficientes", añade Colón, que en el comienzo de la construcción del sector industrial en torno al hidrógeno renovable reclama "consenso" político duradero en torno a los apoyos que necesita la generación de hidrógeno verde, que existe grandes inversiones a muchos años que no pueden quedarse sin respaldo como ocurrió con la energía solar.

"No podría pasar como con la fotovoltaica, que viene una prima para montar algo y de repente desaparece y nos vamos al hoyo con nuestros planes de inversión", dice Colón, que habla de "primas a la generación y al consumo" y de "gravámenes e incentivos". 

"Nosotros lo estamos haciendo bien, generando patentes, pero no es garantía de éxito. Hay que hacerlo más y mejor, falta cultura del consenso", advierte.

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