El Gobierno intenta este martes adjudicar producción de energía solar y eólica equivalente al 10 y el 5% de la que ya se genera

  • El sector, "muy expectante" ante el precio máximo que fijará en una subasta que espera que cuente con la inflación. 
  • Transición Ecológica dirige la puja para garantizar los precios en un sector donde ya imperan los contratos privados.
  • El precio de la luz cayó a niveles precrisis energética este fin de semana gracias a las renovables.
  • Este martes baja un 6%, hasta los 65,35 euros/MWh, el segundo más bajo en el año.
Aerogeneradors de un parque eólico en la comarca del Priorat
Aerogeneradors de un parque eólico en la comarca del Priorat.
Mar Rovira / ACN
Aerogeneradors de un parque eólico en la comarca del Priorat

El Gobierno intentará adjudicar este martes la capacidad de producir 3.300 megavatios (MW) de energía fotovoltaica y eólica en una nueva subasta de renovables que fijará el precio por megavatio para generar electricidad mediante estas tecnologías renovables a lo largo de 12 años. En concreto, se subastará la capacidad de generación de 1.800 MW de electricidad de origen fotovoltaica y 1.300 MW de origen eólica, lo que supone el 10% y el 5% de la potencia instalada en la actualidad respectivamente. 

El sector se muestra "muy expectante", dado el elevado precio de la energía del último año, afirma el director general de director general de la Unión Española Fotovoltaica, José Donoso. Un día antes, el director de Políticas Energéticas y Cambio Climático de la Asociación Empresarial Eólica (AEEolica), Heikki Willstedt, afirmaba que era "difícil" pronosticar qué precio máximo fijará el Gobierno. "De la primera subasta a la segunda pasaron de 25 a 30 €/MWh en 2021, pero con la situación actual de altos precios de la energía que alimentan una inflación aún muy alta que afecta también al coste de la mano de obra, y el incremento de los tipos de interés, está claro que esos precios no los vamos a ver en la próxima subasta".

Las subastas de renovables es el instrumento en manos del Gobierno para promover la generación de electricidad de fuentes limpias y garantizar a las empresas que la generan mediante renovables un precio fijo durante un determinado número de años, a lo largo de los cuales tendrán certidumbre para invertir en una tecnología que en principio está en fase de desarrollo, aunque en el caso de la fotovoltaica y la eólica ya no es el caso. 

En la subasta de este martes se trata de fijar el precio al que se generará el megavatio de electricidad con eólica y fotovoltaica para los próximos 12 años y a ella podrán concurrir todo tipo de empresas, siempre que tengan una potencia instalada -capacidad de generar energía- de al menos de 100 kilovatios. Transcurrido este plazo, el precio lo fijará el mercado, a través de las 24 subastas diarias, una por hora, que realiza OMIE, el operador de mercado eléctrico designado en la Península Ibérica, y a cuyos resultados hemos prestado atención este último año como nunca. Marcan el precio horario de la luz en el mercado mayorista y también para los consumidores particulares con tarifa regulada, PVPC. 

Precisamente la OMIE reflejó el importante respiro que dio el precio de la luz el pasado fin de semana, gracias a las renovables y muy particularmente a la energía eólica, con una generación que la subasta de este martes busca ampliar. En las horas centrales del sábado pasado el megavatio de electricidad volvió a situarse en torno a los 50 euros, un umbral que no es venía desde junio de 2021 antes de que empezara a subir de forma extraordinaria por la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania.

Si algo ha quedado claro desde que el precio de la electricidad empezó a escalar, es que cuanto menos gas es necesario para producirla y más renovables se utilizan en su lugar, más barata es. Unido a que la descarbonización de la economía pasa por sustituir los combustibles fósiles por las energías renovables, el Gobierno prevé que en 2030 el 74% de la generación de electricidad será renovable. Para conseguir este objetivo, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) contempla que España tenga en 2030 una potencia total instalada en el sector eléctrico de 161.000 megavatios, de los que 50.000 serán de energía eólica y 39.000 fotovoltaica. A las 18.40 horas de este lunes por la tarde, la eólica batió un récord con la generación eléctrica instantánea de 20.594 MW, que supuso el 56% de la generación eléctrica en ese momento.

Subastas y contratos privados

Para ir llegando a estas cifras están las subastas de renovables como la de este martes, aunque en el sector fotovoltaico ya es mayor la fijación de precio mediante los PPA, las siglas en inglés para los "acuerdos de compra de electricidad" que se firman en el sector privado entre las empresas desarrolladoras de energía renovable y grandes consumidores o comercializadoras. Según la consultora de energía eólica WindEuropa, España se ha situado en los últimos años como el país de la UE donde más acuerdos bilaterales de venta de renovables se firman, el 24% del total entre 2013 y 2022.

Con todo, en el sector eólico "el modelo preponderante de financiación es el de contratos a largo plazo públicos", mediante subastas como la de este martes, aunque los PPA también suponen una oportunidad para respaldar la financiación de los productores, con unos precios "bastante más baratos" en España que en el centro de Europa, dice Willstedt.

Desarrollo de la subasta 

La subasta de renovables garantiza precio fijo a como se pagará el megavatio de electricidad generada con una determinada energía renovable durante un periodo largo de tiempo. En el caso de este martes, se trata de fijar el de la fotovoltaica y la éolica. El precio al que se pagarán los 3.300 MW de eólica y fotovoltica en los próximos 12 años se conocerá a partir de las 9 de la mañana, cuando de forma telemática se vayan conociendo las ofertas de las distintas empresas productoras que acuden a la subasta. Se irán ordenando de menor precio a mayor y así la puja de cada productor de energía irá entrando para rellenar la capacidad instalada que se ha determinado para esta ocasión, 1.800 MW en el caso de la fotovoltaica y 1.500 en el de la eólica.

La intervención por parte del Ministerio consiste en que el departamento de Teresa Ribera fija un precio máximo aceptable por cada megavatio de  fotovoltaica o eólica -el llamado "precio de reserva"-, que podría hacer que la subasta quedara desierta si el precio de los ofertantes supera ese tope. En este caso, en el que se trata de las dos principales fuentes de energía renovable, el sector no teme que pueda suceder algo así. Sí es lo que ocurrió hace unas semanas en una subasta de energía termosolar, en la que todas las pujas quedaron por encima del precio máximo que fijó el Ministerio. El resultado fue que quedaron sin adjudicar la generación de 220 MW de electricidad mediante tecnología termosolar. 

Con respecto a la de este martes, Willstedt se preguntaba si "el Ministerio va a acertar con el precio máximo de corte (que es secreto) o se va a arriesgar a que miles de Megavatios queden sin adjudicar".

La Asociación Española para la Promoción de la Industria Termosolar (Protermosolar) manifestó su "preocupación" porque quedara desierta la subasta. Este lamento por que el precio tope estuviera por debajo de lo que las empresas que la genera estuvieron dispuestas a pagar por una tecnología que, al contrario de lo que ocurre con la eólica o la solar, sigue siendo cara de producir porque está menos desarrollada, explican en el sector fotovoltaico. Lo que no quiere decir que no ofrezca oportunidades. "La tecnología termosolar con almacenamiento térmico es la única renovable que realmente puede reducir la dependencia del gas para la generación eléctrica nocturna", afirmó Protermosolar. El PNIEC prevé que España sea capaz de producir 7.000 megavatios de electricidad con esta tecnología.

Instalaciones más pequeñas

La preocupación que existe en el sector de la fotovoltaica tiene que ver con la exclusión de los productores más pequeños, para quienes Transición Ecológica no fija criterios particulares en la subasta, de modo que tienen muy pocas posibilidades de hacerse con alguna adjudicación, frente a las grandes empresas. 

En las bases de la subasta que figuran en una Orden Ministerial de Transición Ecológica de agosto se indica que pueden concurrir todo tipo de instalaciones pero que el proceso de 'casación', es decir, de adjudicación de ofertas a un precio determinado se hará por cupos de 100 kilovatios, que previsiblemente deja fuera a las instalaciones menos de 50 MW, que solo podría entrar en la adjudicación en el caso de que, ya al final, quedaran restos por cubrir.

Según las normas de la subasta, ningún participante podrá adjudicarse más del 25% del cupo -3.300 MW- algo que la Unión Fotovoltaica denuncia que deja la generación renovable en manos de las grandes empresas. "Es muy difícil para ellas. Gana quien tiene el precio mas bajo, pero una planta más grande para una economía de escala tiene posibilidad de ofertar un precio más bajo y las más pequeñas es muy difícil que ganen estos proyectos", indica Donoso.

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