Mercadillo contra los transgénicos
Varios clientes, comprando este lunes productos en el mercadillo de la Cuesta de Moyano. JORGE PARÍS

Frescas, ecológicas, a precios de ganga y sin intermediarios. Así se presentaban este lunes las patatas en el improvisado mercadillo que la Unión de Agricultores y Ganaderos ha montado en la Cuesta de Moyano (Centro) como protesta contra la venta de transgénicos (alimentos modificados genéticamente) y el abusivo coste al que los intermediarios expenden los productos.

El mercadillo, que durará hasta el 10 de septiembre, se dedicará cada día a un alimento distinto que además se venderá a un precio mucho más bajo que el de las grandes superficies. Este lunes le tocó el turno al tubérculo rey, el cual se ofertaba a dos euros los cinco kilos, con bolsa de zanahorias de regalo incluida.El mercadillo se dedicará cada día
a un alimento distinto

Todo un chollo de patatas que contrastan con el precio al que se despachan en la calle: "En las grandes superficies las tienen a ochenta céntimos el kilo. Y encima son francesas y con ocho meses de congelación detrás", protestaba ayer uno de los agricultores de Moyano mientras vendía su género. "Éstas son cojonu... –seguía explicando–, míralas, ¡y recogidas hace un par de días!".

"Les daba yo dos duros"

De la misma opinión eran los transeúntes que, en el primer día de mercadeo, pululaban por la cuesta en busca de la mejor patata. "A los intermediarios éstos les daba yo dos duros y fuera. ¿Quién se queda con tanto dinero?", decía Rosario, 73 años.

Si esta clienta se decide a volver tendrá muchas oportunidades de llenar la despensa con otros alimentos. Este martes se venderá vino; el miércoles, aceite y frutos secos; el jueves, hortalizas, y el viernes, leche y vacuno.

La semana del 7 de septiembre el mercadillo continuará con cereales y porcino el lunes, queso el martes, fruta el miércoles y azúcar el jueves.


Clientes y granjeros, cara a cara

Antonio PimentelAntonio Pimentel, 71 años. "Volveré por aquí. Mañana nos vemos". Antonio fue este lunes con sus nietos al mercadillo atraído por la curiosidad y acabó sorprendido con los precios. "¡Ah!, ¿pero mañana continúan vendiendo? Entonces seguro que vuelvo".

Jesús RicoJesús Rico, 27 años. "No nos pagan lo suficiente, y encima venden caro". Aunque ganadero y segoviano, Jesús decidió acercarse al madrileño mercado de patatas para protestar por los altos precios. "No tienen derecho a vender todo tan caro".

Francisco Costa.Francisco Costa, 51 años. "Son todos unos sinvergüenzas". Es muy crítico con las grandes superficies: "No hay derecho. La gente de campo se está ganando el pan con sangre y sudor para que luego el dinero se lo lleven cuatro caraduras".