Borja Terán Periodista
OPINIÓN

'Salvados' por la mentira

¿La verdad es una emoción subjetiva en marcha?
Mario Conde con Gonzo
Mario Conde con Gonzo
Atresmedia
Mario Conde con Gonzo

"La verdad es una emoción subjetiva en marcha", reflexiona Mario Conde a Gonzo en el final de la primera entrega de lo nuevo de Salvados. Es el colofón perfecto para la entrevista al exbanquero, pues corrobora que este rato televisivo te lo puedes creer. O no.  Y el programa juega esta premisa de verdad elástica, ya que enfrenta con picardía la comunicación verbal y la comunicación no verbal para retratar bien las costuras de su invitado. Sonrisa incluida. 

Sonrisa que con el paso de los años ha pasado de cautivadora a siniestra. Pero la presencia chulapa de Mario Conde sigue magnetizando, aunque no esté contando nada nuevo. En sus respuestas, es capaz hasta de reformular las preguntas del periodista a su gusto. Le gusta mucho autoescucharse y, por eso mismo, quizá ha terminado engullido por su propio personaje.  ¿También se habrá creído sus propias mentiras? 

Si pensamos bien, a nadie le gusta la verdad verdadera. La mentira suele ser mucho más atractiva. De ahí que seamos unos afiliados a la conspiración, la especulación y la exageración. No sólo en tiempos de las redes sociales y las mal denominadas ‘fakenews’. Desde siempre, desde que el ser humano es humano, elegimos el lado más llamativo de la historia. Da igual que no esté contrastado. El rigor suele ser más soso.

La mentira bien utilizada es sinónimo de esperanza".

Creemos mentiras, pero también somos mentirosos por naturaleza. Estamos hechos para mentir. Mentir a los demás y mentir a nosotros mismos, en un sabio ejercicio de salud mental. Porque la mentira bien utilizada es sinónimo de esperanza. Todos necesitamos a alguien que, en un determinado momento, nos asegure que “todo va a salir bien”.

La inteligencia utiliza con lucidez la mentira. Hay mentiras hasta que se terminan convirtiendo en verdad. Algunas simplemente de tanto repetirse. Los maestros del embuste lo tienen comprobado. Sin embargo, aunque el embaucador Conde haya intentado acuñar con destreza una resonante frase para la posteridad, lo cierto es que la verdad no es una emoción subjetiva en marcha. Puede ser escurridiza, pero la veracidad existe y jamás debe perder su valor. Es verdad que Mario Conde fue presidente de Banesto, es verdad que estuvo en la cárcel, es verdad que ha sido entrevistado en Salvados y es verdad que sigue sonriendo hondo. Lo mires como lo mires.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento