Von der Leyen llama a una Unión Europea más independiente de los "caballos de Troya" para ser más fuerte ante las crisis

Von der Leyen, durante el discurso.
Von der Leyen, durante el discurso.
EUROPA PRESS

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, asume que "cuando más brilla la luz es en la oscuridad". Y son tiempos oscuros para Europa. No puso tiritas la dirigente alemana en su discurso sobre el estado de la Unión en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, en un momento decisivo para la UE. Ataviada con los colores de Ucrania y escoltada por su invitada de honor, la primera dama ucraniana, Olena Zelenska, Von der Leyen encadenó anuncios para un proyecto europeo más independiente y más fuerte frente a unas crisis que se suceden.

Y es que la guerra, Ucrania, y la losa energética fueron quizás los tres pilares más importantes de un mensaje que se extendió durante poco más de una hora. "Nunca había debatido este Parlamento con una guerra en suelo europeo", comentó para empezar, antes de recordar que en la crisis del 2008 se tardó "en encontrar soluciones duraderas" y que ahora Rusia está "poniendo a prueba" la resistencia de la UE. "Es una guerra contra nuestro futuro, se trata de la autocracia contra la democracia", sentenció. 

Así, recordó que la Unión está al lado de Kiev y anunció un viaje sorpresa para reunirse con Zelenski y comunicarle la creación de un fondo de 100 millones de euros para la reconstrucción de escuelas en Ucrania, el acceso del país al roaming europeo y mayor acceso al mercado único. La presidenta de la Comisión, que arrancó algunos aplausos, elogió la "fortaleza" del pueblo ucraniano y puso el foco sobre los niños, que son quienes más sufren los estragos del conflicto.

Que la UE ha elegido bando quedó muy claro durante todo el discurso, que también tuvo un mensaje muy rotundo para Putin: "Las sanciones han venido para quedarse". Y es que, sostuvo, "no es el momento del apaciguamiento" frente a la invasión, incluso pese a que el margen para seguir aprobando medidas es cada vez más estrecho. Moscú, en palabras de la presidenta del Ejecutivo comunitario, está aprovechándose de una dependencia que se ha alargado durante los años, y por eso ve necesario hacer autocrítica: "Debimos escuchar a quienes le conocen [a Putin] y durante años nos dijeron que no iba a parar", comentó, poniendo como ejemplo tanto a la oposición al Kremlin como a los Bálticos, que sí se han ido soltado de ese yugo. "Nos han estado diciendo durante años que Putin no pararía. Y actuaron en consecuencia".

Al final, el mundo que se está dibujando es bipolar, con Rusia compartiendo bloque con una China que también representa un riesgo para la UE. Von der Leyen cree que la Unión necesita a hacer frente a los "caballos de Troya" que quieren adentrarse en Europa, no solo a nivel económico y de dependencias, sino también por ejemplo a través de las universidades. En el caso del gigante asiático la baza es la tecnología y precisamente por eso la presidenta anunció una ley europea de materias primas críticas. El movimiento busca no depender de China en esa área, y la presidenta pone como ejemplo el problema que se ha generado ahora con la energía. "Quiero que se cree un nuevo fondo europeo de soberanía".

La energía, pilar fundamental del mensaje

¿El objetivo? No repetir errores del pasado, porque ahora la UE nada a contracorriente en el plano energético. Los grandes anuncios, de hecho, llegaron en ese tema. Von der Leyen calcula que las medidas para limitar los beneficios extraordinarios de las compañías productoras de electricidad inframarginales, a partir de renovables o nuclear, y la tasa a las productoras a partir de combustibles fósiles recaudarán 140.000 millones de euros. No entrará en las medidas propuestas, en cambio, un tope al precio del gas, al ser un mercado demasiado amplio. Además, anunció la creación de un nuevo Banco Europeo de Hidrógeno, con un total de 3.000 millones en inversiones. Esto, de hecho, podría ser decisivo para la viabilidad del MidCat a medio y largo plazo, por lo que afecta directamente a España.

Todo va de la mano, y por ello la Comisión va a presentar también un paquete de ayuda para las pymes "para que haya un mejor acceso a nuestra economía". Ahí Von der Leyen entró de lleno en la parte de la gobernabilidad económica, y quiso contentar a todos: habrá una revisión de las reglas fiscales -suspendidas hasta 2024- como piden los países del sur, pero, dijo, tiene que haber también "responsabilidad", tal como exigen los Estados miembros del norte. "Necesitamos unas reglas fiscales que permitan realizar inversiones estratégicas, mientras aseguramos la sostenibilidad de las finanzas públicas. Los Estados tendrán más flexibilidad, pero tendrán que rendir cuentas sobre lo comprometido", esgrimió.

Necesitamos unas reglas fiscales que permitan realizar inversiones estratégicas

No fue tan firme Von der Leyen a la hora de hablar del estado de derecho. Pese a ello, anunció que presentarán "un pacto para la defensa de la democracia" y valora la posibilidad de que se incluya la corrupción en el régimen de sanciones por violaciones de derechos humanos. Además, defendió el mecanismo de condicionalidad de los fondos, en un mensaje implícito a países como Hungría y Polonia, pero sin hacerlo abiertamente. Esa tibieza se la recordaron en el turno de respuesta varios eurodiputados.

A medida que avanzó el discurso, las palabras de Von der Leyen entraron en debates más complejos y que generan menos consenso. Uno de ellos es el de la ampliación. "Europa no está completa sin vosotros", les dijo tanto a Ucrania y Moldavia como a los Balcanes occidentales, que son ahora los candidatos a la adhesión. La presidenta de la Comisión Europea pide "acompañar" a estos países en sus reformas pero, dada la complejidad del camino, la dirigente alemana respaldó la creación de la Comunidad Política Europea apadrinada por Macron.

Una posible reforma de los Tratados

Pasa algo similar con los Tratados. Un anuncio muy sonoro de Von der Leyen fue también la llamada a una Convención Política, necesaria para la reforma de los mismos. Pero los Estados miembros, que son los que tienen la última palabra, están muy divididos en ese aspecto. Eso sí, la presidenta asume que para dejar "un mundo mejor" a las nuevas generaciones y para ello "hay que afrontar seriamente las reformas". 

El escenario es similar con la migración: el objetivo marcado por la Comisión Europea es que el apoyo a los refugiados ucranianos "no sea una excepción" y por eso llamó a una Europa que gestione la migración con "dignidad, respeto y solidaridad", con la implicación de todos los Estados miembros. Para todo ello, no obstante, reconoce Von der Leyen que hace falta "voluntad política".

"Viva Europa", terminó diciendo una Von der Leyen cuyos discursos se han dado siempre en momentos muy complicados para la Unión. En 2020, con lo más duro de la pandemia; en 2021 mientras hacían todavía daño los estragos de la misma, y ahora en 2022 con una guerra a las puertas de la UE. El proyecto europeo, asumió la presidenta de la Comisión, está en un punto de inflexión. "Hay que renovar la promesa europea", dijo. Ahora son los Estados miembros los que tienen que recoger el guante. El tiempo dirá.

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