Entrevista

Amparo Larrañaga estrena obra de teatro: "Mentir es necesario para sobrevivir"

Amparo Larrañaga posa para 20minutos.
Amparo Larrañaga posa para 20minutos.
José González | PREVISIONES 20M

¿Papá Noel es una ilusionante tradición o una falta a la verdad? Esa es una de las cuestiones que dan origen a Laponia, obra de teatro que se estrena el 9 de septiembre en el Teatro Maravillas de Madrid y que protagoniza Amparo Larrañaga, con la que hablamos sobre este montaje, junto a Iñaki Miramón, Mar Abascal y Juli Fabregas. Laponia plantea en términos de comedia la confrontación de la opción finlandesa de educar a los niños en la más cruda verdad y las tradiciones españolas de mantenerlos en la inocencia.

Dice la sinopsis que Laponia hace pensar y hace reír… ¿empastan bien esos objetivos?Empastan fenomenal si se consigue el resultado adecuado… yo creo que si no se ríen algo hemos hecho mal. Por ahora se han reído más de lo que esperábamos así que el objetivo comedia está cumplido y el de pensar, también.

Sin pedantería, ¿es así?No es que sea una obra de muchísima profundidad, es más bien bastante ligera, pero habla de choques culturales, de las mentiras, de la magia, de la familia… todo eso de una manera muy inteligente por parte de los autores hace pensar y reír sin ser banal.

¿Tiene una moraleja la obra?No tiene moraleja… Es como un partido de fútbol entre Finlandia y España. Hay una primera parte donde parece que se adelanta Finlandia y luego remonta España y al final podría decirse que empatan porque no es una cuestión de ganar o perder, sino hablar sobre las mentiras…

¿Y qué preguntas surgen sobre eso de mentir?Si se puede mentir siempre, si Papá Noel es una mentira o una manera de llevarles ilusión… ¿Las mentiras son todas válidas? ¿Hay mentiras mejores o peores? ¿Están justificadas las tuyas y las mías no?

¿Han usado sus experiencias personales para volcarlas en la obra?Es una comedia familiar y no hay comedia familiar, que y ya he hecho unas cuantas, en la que la gente no encuentre un punto de sentirse identificada totalmente. Yo como cuidadora familiar me he sentido muy identificada con el personaje, solo que mi familia es más agradecida que la de la obra (risas).

¿No hemos pasado todos por eso de tolerar al niño propio y no al ajeno?¡Absolutamente! Y ya si es de otro país ni te cuento (risas). En la obra se ve que la niña de ellos con cuatro años se lo sabe ya todo porque los padres han decidido educarles en la verdad más absoluta… aunque eso no es del todo así, como se va viendo a lo largo de la función.

Amparo Larrañaga posa para '20minutos'.
Amparo Larrañaga posa para '20minutos'.
José González | PREVISIONES 20M

¿Se retratan en la obra las contradicciones con las que vivimos?Cuando mi cuñado en la obra pone de manifiesto muchos defectos de los españoles, saltamos. Aquí podemos criticarnos entre nosotros, pero que no te lo diga otro… Llegas a Finlandia y te dicen que los españoles gritamos y saltas. Es una contradicción permanente.

¿Cómo vivió usted enterarse de la realidad de Papá Noel cuando era pequeña?No me acuerdo de cómo me enteré, pero me acuerdo de cómo se enteraron mis hermanos. Pedro, que es el listo de los hermanos, lo sabía hacía mucho tiempo y se lo había callado. Sin embargo lo que sí recuerdo es que cuando me enteré teníamos a Luis, que era el pequeño y recuerdo la ilusión de saberlo tú, pero participar del secreto y de la ilusión de él.

¿Y cómo lo vivieron sus hijos?Con mis hijos igual, solo que como tengo hijos separados 15 años de uno a otro el hermano mayor era el que lo compartía con el pequeño. No se enteraron por nosotros, que hemos llegado hasta a contratar a actores para que hicieran de Reyes Magos. No sabes lo que fue eso. Lo hemos vivido siempre con mucha ilusión.

No sólo es emocionante para ellos, ¿no es eso? Era tan bonito esperar ese día que quieres que tu hijo lo viva, pero el personaje finlandés opina al revés, que quiere que su hija viva la realidad. También se habla de la magia, porque el personaje opina que se tiene que tratar de saber el truco cuando un mago hace un número.
Es la particularidad de mi cuñado, el personaje, no es que Finlandia sea así. Él defiende que hay que hablar del sexo, de la muerte o de Papá Noel tal cual es…

¿Hay que hablarles de esos temas?Cada niño es distinto. A mi hijo pequeño le compramos un pez cuando tenía cuatro años y acabó por morirse. Su padre lo cogió y lo tiraron por la taza del váter y le dijo al niño que por ahí iría al mar. Y el niño respondió "sí, y allí seguirá muerto". La clave es adaptarse al carácter de cada niño.

¿No están de acuerdo con nada de lo que dice el personaje finlandés?Hay una cosa que dice y que es verdad, que Papá Noel es materialista y clasista, si te portas bien trae, si no, no y a los niños pobres no les lleva. Pero esas verdades tan duras de la vida es mejor que las aprendan ellos.

Se habla mucho de la verdad y de la mentira, ¿en cuál de las dos se siente más cómoda?Siempre lo he dicho, creo que mentimos permanentemente, es una cosa natural. Las mentiras piadosas, las mentiras inocentes… y los sincericidios no me gustan nada. Esa gente que dice “yo es que soy muy sincero”. Pues mira, nadie te ha preguntado. Si no existiera la diplomacia estaríamos en guerra siempre. No hay que decir mentiras tramposas, pero mentir es necesario para sobrevivir.

¿Somos demasiado cabezotas a la hora de pensar que lo nuestro es lo mejor?Vivimos en un mundo muy polarizado, no es algo sólo español. Vivimos en un debate tóxico y polarizado donde la cultura ha dejado de ser popular. Los perdedores de la globalización son los señores que equivocadamente piensa que el inmigrante le ha quitado el trabajo y el dinero y el colegio… y acaba por votar a la derecha y no se ha leído la letra pequeña. ¿De qué nos ha valido la globalización si cada vez tenemos más problemas? Acabamos en una polarización que acaba incluso en el seno de las familias. Yo espero que esto pase de moda.

Procede de una gran saga de actores y actrices, ¿eso facilita en algo las cosas en ese mundillo?No te garantiza nada. Al principio es más fácil acceder, porque estás dentro, pero si te fijas no hay tantos hijos de actores que hayan triunfado en esta profesión.

¿Le han exigido más por ser hija de…?Al principio sí, ahora ya no. Las comparaciones eran permamentes y constantes. Pero se vive con eso. En mi familia ha habido gente que ha triunfado en lo actoral muchísimo y gente que cero. Ha habido de todo.

¿Hay presión para acoger esa profesión?Antes más… yo me dedico a esto por mi abuelo, porque tenía obsesión con que me dedicara a esto. Mis padres no, pero él estaba obsesionado y me daba textos y guiones, me hablaba del tema… Pero yo con mis hijos cero.

¿Antes era más estable el oficio de actor?En mi época tardabas en ser lo que entonces se llamaba ‘primer actor’ o ‘primera actriz’. A los 18 no hacías tan fácilmente un papel principal. Ahora sí, hay destellos de gente joven, está lleno el cine de gente joven. Ahora las famas son muy relativas y duran poco... Cuando llegabas a ser primera actriz eso ya te duraba para toda la vida, pero ahora no, los actores entran, salen, van, vienen… y muy pocos permanecen. Yo llevo ya cuarenta y tantos años trabajando y lo que me maravilla es seguir aquí y que no me hayan echado (risas).

¿Es difícil gestionar el estrellato?Yo no me considero una estrella… pero si te refieres a la fama cuando me preguntan los jóvenes yo no prevengo contra la fama, sino contra la envidia, que es lo peor. Cuando tienes una edad es diferente.

¿También huye del postureo?Yo no tengo redes sociales, porque me han pillado en una edad en la que no me ha interesado tenerlas, aunque se han empeñado en que tengo que tenerlas. Pero con ellas se ha demostrado que la vanidad del actor no existe, lo que existe es el narcisismo general. Todo el mundo quiere estar ahí, contar ahí… y para que te pongan a parir. Es una cosa demencial. Antes tú pensabas que con no buscar tu nombre en internet valía, pero ahora da igual. Yo no tengo redes sociales porque contestaría barbaridades.

Y así no se moja…Es que no puedes opinar nada porque no hay debate, te insultan directamente. ¡Un actor opinando! ¡Estómagos agradecidos!, dicen. Eso es lo peor…

¿Influye la edad en las ganas de ser actriz?Esta es una profesión en la que no hay jubilación posible. En esta profesión no te jubilas, te jubilan porque no te llaman, pero si tienes energías sigues. Mira mi madre, que acaba de terminar una película y se va de bolo los fines de semana y tiene 80 tacos.

Usted en 2013 se manifestó en el Congreso contra la Guerra de Irak, ¿sigue así de reivindicativa?No, porque ya no creo en la política ni creo en los políticos. Me parece muy tóxico todo lo que está pasando. Yo era una gran activista y me fui a manifestar en contra de la guerra, me daba igual de la mano de qué partido, porque no era una cuestión política. Yo tengo mis ideas y nunca me he cortado en expresarlas.

Hablaba usted antes de un desapego por la cultura... En Holanda no se pudo salir el IVA cultural porque la gente salió a la calle a protestar. No los actores o los directores, el público se manifestó en contra de que la cultura se convirtiera en un lujo. Aquí creo que lo que dicen los actores ni se escucha ni importa. Creen que estamos todo el día en un spa y somos millonarios y que no tenemos familias y vivimos de maravilla.

¿Está mitificada la vida del actor?Completamente. No te hablo de un americano, pero aquí todos los actores son lo más normal del mundo, te levantas, estudias, vas a la compra, limpias en casa… y no cobramos sueldos multimillonarios.

¿Es por el relumbrón de los estrenos?Pero si todo eso es prestado… pagas a una estilista y te consiguen un traje. Nada de eso es real. Para hacerme las fotos de esta promoción me he tenido que ir a comprar ropa. Es un mundo que no deja ver la vida real de las personas, sólo se dejan ver las fiestas, los estrenos, los Goya, las ruedas de prensa… Hay muchos actores pequeños que cobran muy poco dinero y les cuesta mucho llegar a fin de mes y que son necesarios para completar series o películas. Y cada vez se gana menos… Está muy mitificado.

¿Cuál es la mayor satisfacción de ser actriz y hacer teatro?Me emociona esa hora y media en directo, en contacto con la gente… pero es una profesión, como al que le gusta ser abogado. Ni mejor ni peor. Es agradecido a veces y otras desagradecido, pero es bonita como toda profesión creativa que tú has elegido. Esa es la clave: poder elegir en trabajo que te gusta.
Esta profesión me gusta porque es algo creativo, divertido, hoy haces una cosa, al año siguiente otra, no tienes los mismos jefes, empleados ni compañeros. Me parece un privilegio por eso, porque es dinámica.

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