La falta de hielo se hace notar en algunas provincias

  • Hay más demanda que nunca y sin embargo este invierno el precio de la luz provocó falta de stock.
Falta de hielo.
Falta de hielo.
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Las altas temperaturas y el ocio veraniego hacen del hielo uno de los productos más cotizados. La demanda se ha disparado y este invierno no se ha guardado hielo. Cámaras de distribución en las que debería haber más de 200 palets de 80 bolsas de hielo cada uno, y sin embargo hay menos de 10. La falta de stock ha provocado racionamiento en la distribución.

Las altas temperaturas y el ocio veraniego hacen del hielo uno de los productos más cotizados. La demanda se ha disparado y este invierno no se ha guardado hielo. Cámaras de distribución en las que debería haber más de 200 palets de 80 bolsas de hielo cada uno, y sin embargo hay menos de 10. La falta de stock ha provocado racionamiento en la distribución, decir no a nuevos clientes, limitar la venta en supermercados y que haya empresarios, como organizadores de festivales y ferias, dispuestos a dar cheques en blanco. 

Algunas casetas de la Feria de Málaga se plantean no abrir porque no hay suministro. Hay pequeños negocios que no necesitan comprarlo porque tienen pequeñas máquinas, y también hay quien se ha sabido adaptar, como la fábrica "Servihielo" de Navarra, que instaló paneles solares al subir la luz y han podido generar stock para al menos abastecer a los clientes habituales. Aunque dicen que es solo un parche y no saben hasta cuándo aguantarán si el precio de la energía sigue subiendo.

“No paramos ni para dormir”. Alba Aparicio, la portavoz de la empresa Hielos Estrella del Aljarafe de Coria del Río (Sevilla), resume con esa frase el estrés al que las fábricas de hielo están sometidas este verano para intentar llegar a todos los clientes a tiempo, ya que están teniendo muchos problemas para atender los pedidos.

Dos millones de kilos al día

El sector calcula que en España se producen unos dos millones de kilos de cubitos de hielo al día, y con lo almacenado se podría llegar a cubrir la demanda de cuatro millones diarios, pero esa demanda se ha disparado hasta el doble, y este colectivo ya no sabe qué hacer para atender los pedidos.

Una situación que esta empresaria del sector asegura que no se ha vivido en los 22 años de vida de su empresa, desde que su abuelo la creó en una pequeña nave inicial, hasta tener las actuales instalaciones, que pueden producir en un día cualquiera de agosto unas 90 toneladas de cubitos.

En la fábrica no se para, en turnos de 24 horas “de lunes a lunes”, entre otras cosas porque “la ola de calor no se va, la demanda de hielo ha llegado muy pronto, y la gente tiene muchas ganas de ocio”.

Todo ello ha chocado con “la subida de la electricidad y el plástico para las bolsas, porque todas las materias primas están por las nubes”, de modo que, aunque en Coria la empresa sigue funcionando, “no todas las fábricas han podido abaratar esos costes para salir adelante”.

Para Alba Aparicio “está claro que algo ha fallado”, aunque defiende que el almacenaje no es solución. "Si tienes almacenado lo vendes, pero para llenarlo tienes que tener una producción bastante alta”, y eso ha sido muy difícil preverlo ante un verano en el que no se sabía "cómo estaría la pandemia, cómo llegarían los meses de calor”, y todo se ha aliado para que si un camión se llena y no hay hielo en las cámaras se tarde al menos siete horas en tener de nuevo las gotas de agua transformadas en cubitos. 

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