Borja Terán Periodista
OPINIÓN

Rocío Jurado y el programa del escándalo

Rocío Jurado en Cambie su suerte
Rocío Jurado en Cambie su suerte
RTVE
Rocío Jurado en Cambie su suerte

Con suspense, una sola cámara muestra el estudio de televisión. Nos enseña a la orquesta, a Joaquín Prat, al público, a José Luis Pécker... La imagen se dirige hacia algún lugar. El espectador espera atento, curioso, motivado. Y, de repente, aparece ella: Rocío Jurado. Imponente, entusiasta, vertiginosa. Jurado saluda, mientras esa misma cámara continúa girando, sin parar, sin cortes, como un satélite alrededor de la luz de la artista.  

De pronto, un foco ilumina aún más el rostro de Rocío Jurado. El traveling de la imagen frena de golpe. Se hace el silencio. La artista levanta sus manos con las palmas abiertas y empieza a cantar: "Tengo el cuerpo empapado, de mi patria. Soy de tierra caliente, tengo raza. Defendiendo a mi gente soy montaña. Siempre miro de frente, soy de España".  

La cámara sigue en ese mismo sitio en el que se quedó paralizada, como patidifusa ante la interpretación de Rocío Jurado. La realización visual está medida con precisión para marcar la épica desde un plano de abajo a arriba, que destaca la increíble expresividad de la artista y, al mismo compás, remueve a una país que, por primera vez, ve en la pantalla un vestido con un escote infinito. 

"El programa del escándalo". Así es como se refería Rocío Jurado a su paso por este espectáculo de 1974, que se llamaba Cambie su suerte y que pasó a la historia, televisiva y social. No por el concurso que promovía, sino por la actuación de La más grande. Se lo contó a Jesús Hermida en 1980: "Me creó bastantes problemas en aquel momento, pero en ese programa me di cuenta que la gente del pueblo me quería. Me trataron de hundir en varias publicaciones y boicotear. Y el pueblo me ayudó y dijo de eso nada, con Rocío nada de esto. Era injusto". España estaba aún en un régimen de blanco y negro, cargado de prejuicios y puritanismos. 

Pero ese día de abril de 1974 el censor oficial de RTVE no se percató del escote que iba a descubrir la iluminación del plató y la realización. Fuera de cámaras daba la sensación de que las transparencias no eran tales y Jurado pudo salir a escena con el vestido que pensó que era el más idóneo para cantar a su España. Aunque siempre llevara varios por lo que pudiera pasar. 

La censura tapaba los trajes cuando consideraban que pasaban los límites de la pulcritud. Improvisaba chales que ponía encima de las cantantes y hasta flores, grandes flores, para tapar cualquier atisbo carnal. A la propia Jurado, en otra ocasión, le pusieron un flor encima. Y se cayó en plena actuación, pues su arte moviendo el cuerpo al interpretar hizo al floripondio volar. Pero ella se agachó, agarró la flor como si fuera parte de la coreografía y se la volvió a colocar.

No hubo flor que valiera en la noche que Rocío Jurado dejó atrás la censura mojigata que decía cómo se podía vestir y cómo no. Aquel Cambie su suerte se recordará como el programa del escote, pero en realidad es el mejor ejemplo del arte de matiz. El debate nacional se hizo tan grande porque el show inmortalizó la actuación con una astuta narrativa televisiva. El equipo de TVE supo crear intriga, potenciar la emoción y resaltar la estética, mientras que Rocío Jurado siempre que pisaba un plató entendía que no iba sólo a cantar: la pantalla es la interpretación que cuida los contextos. Y Jurado los mimaba, de su capacidad para mirar a cámara a buscar una imagen estética propia. "Cada vez que voy a hacer un programa de televisión mis trajes yo me los sueño", razonaba a Hermida "porque el traje es una carta de presentación", añadía. Rocío Jurado sabía potenciar su presencia con las liturgias escénicas, aunque no todos las entendieran. La evolución la logran aquellos que se salen del renglón preestablecido. Ella lo hizo. En las letras, en la forma de cantarlas y en cómo interpretarlas. El destape no fue en el escote, el destape fue en la mirada de la audiencia al descubrir a Rocío Jurado cantar como nadie había cantado a España jamás.

Periodista

Licenciado en Periodismo. Máster en Realización y Diseño de Formatos y Programas de Televisión por el Instituto RTVE. Su trayectoria ha crecido en la divulgación y la reflexión sobre la cultura audiovisual como retrato de la sociedad en los diarios 20 minutos, La Información y Cinemanía y en programas de radio como ‘Julia en la Onda’ de Onda Cero y 'Gente Despierta' de RNE. También ha trabajado en ‘La hora de La 1' y 'Culturas 2' de TVE, entre otros. Colabora con diferentes universidades y es autor del libro 'Tele: los 99 ingredientes de la televisión que deja huella'.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento