La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) emitió este lunes un nuevo informe provisional sobre el accidente de Spanair del pasado 20 de agosto en el que indica que el siniestro se produjo por un error humano y otro fallo técnico.

El informe destaca que la maniobra de despegue del MD82 de Spanair se realizó con los 'slats' y 'flaps', esenciales para el despegue, replegados, lo que constituiría una configuración inapropiada para esa fase del vuelo, y que lo "más probable" es que esos dispositivos no fueran extendidos por la tripulación para el despegue.

Los datos de la investigación indican también que hubo un fallo técnico que provocó que el sistema encargado de advertir a la tripulación de la configuración inadecuada para el despegue, conocido como TOWS, no funcionara.

Una revisión habría detectado el fallo

A juicio de la Comisión, la comprobación del sistema previa al vuelo podría haber detectado el posible fallo, o al menos hubiera aumentado las posibilidades de detectarlo. Además, indica que los procedimientos de Spanair no estipulaban que la comprobación del sistema debía hacerse siempre antes de cada vuelo.

Es muy posible que la tripulación no verificara el funcionamiento del sistema que advierte de fallos antes de que el avión despegara

El avión procedía de Barcelona donde había iniciado su jornada y se disponía a volar desde Madrid a Gran Canaria cuando tuvo el accidente.

Tras el siniestro, tanto el fabricante del avión, McDonnell Douglas (Boeing), como Spanair han revisado sus procedimientos y en la actualidad la compañía española requiere ahora que la verificación del TOWS se haga previamente a todos los vuelos.

El TOWS es el sistema de advertencia de configuración inapropiada para el despegue de la serie MD-80 y está programado para que se alerte a los pilotos de que tanto los 'flaps', como los 'slats', el compensador del estabilizador horizontal (trim) y otros elementos del avión han sido correctamente seleccionados para el despegue.

El informe "interino" indica que las tripulaciones suelen probar el funcionamiento del TOWS al realizar la lista de comprobaciones previa al arranque de los motores antes del primer vuelo del día, por lo que es muy posible que la tripulación no verificara el funcionamiento del sistema durante la escala que hizo en Madrid.

Siete recomendaciones

Basándose en estas conclusiones, la comisión, que señala que la investigación continúa, considera que deberían implantarse mejoras en el ámbito del diseño y en el de las operaciones con el fin de prevenir futuros accidentes como éste. Así, la comisión realiza siete recomendaciones a nivel internacional.

Concretamente, una recomendación va dirigida a la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), otra se dirige a la Autoridad Aeronáutica de los Estados Unidos (FAA, Federal Aviation Administration), cuatro se emiten conjuntamente a EASA y FAA y por último hay una recomendación destinada a EASA, FAA y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

Entre otros, la CIAIAC recomienda que se establezca una instrucción de carácter obligatorio a nivel internacional por el que se modifiquen los procedimientos contenidos en el manual de vuelo de las aeronaves de las series Boeing DC-9, MD-80, MD-90 y B717, para incluir la comprobación del funcionamiento de sistema TOWS antes de cada vuelo.