Diego Losada: "No queremos escupir titulares porque acaba siendo un barullo"

Diego Losada posa en la presentación de 'En boca de todos'.
Diego Losada posa en la presentación de 'En boca de todos'.
MEDIASET

En ocasiones sabemos qué cosas pasan, pero no por qué pasan o en qué nos afectará. Arreglar eso es el espíritu con el que el periodista Diego Losada se pone cada día al frente de En boca de todos (Cuatro, de L a V a las 14.00 h), un programa donde se tratan noticias de política y sociedad, contextualizándolas y tratando de explicarlas.

¿Cómo valora los primeros días al frente de En boca de todos? Feliz, porque se están cumpliendo los objetivos por los que he venido aquí, que es seguir absorbiendo y aprendiendo a cada minuto de televisión y de la sabiduría de televisión que hay en esta casa. Y tengo una ilusión tremenda por conocer a nuevos periodistas con otros perfiles y hacer equipo, una piña que tenemos en la redacción de En boca de todos, donde hay perfiles distintos, de generaciones distintas y experiencias televisivas y periodísticas de distinto tipo. Es una experiencia maravillosa juntarnos y tener claro el objetivo y la idea por la que matamos todos aquí: que En boca de todos sea una referencia en actualidad.

¿Tiene la sensación de estar cambiando cosas, de que su trabajo cale? Sí, esa es la vocación del programa y estamos incorporando cosas nuevas. Con toda la competencia que hay en los programas informativos es difícil aportar cosas nuevas, porque casi todo está inventado. Pero sí que lo estamos haciendo, por ejemplo con los hilos de análisis, como los que vemos en Twitter, que los hemos trasladado el lenguaje televisivo y nos está sirviendo como una herramienta para explicar ciertas cosas que de otra manera sería más difícil. Y los hacemos con vídeos, con conexiones en directo, con entrevistas… y aportan bastante contexto a la realidad.

En lo práctico, ¿qué es lo que más le ha costado del cambio de RTVE a Mediaset? Tienes que adaptarte un poco como comunicador. Hace menos de un mes presentaba el telediario y ahora estoy en un programa donde hay que aportar más de lo que uno tiene dentro. Porque aunque el periodista no debe ser el protagonista a veces sí que puedes comunicar una emoción, un sentimiento, una reacción y llegar al público con tus aportaciones más personales sobre un tema, de forma que sea más entendible.

No es que me cueste, pero sí es un salto que hay que dar, pasar de hacer mero periodismo a complementarlo con la labor de comunicador, donde tienes que dar más de ti. Es sólo cambiar el chip y adaptarse a otro lenguaje y otro formato distinto del telediario.

¿Y le ha costado eso de exponerse un poco? El otro día hablaba de su padre… Como a estas alturas he hecho tantos formatos al final tratas de sacar esa parte de ti que aporta al relato. El otro día hablábamos de la relajación de las medidas del Covid y al final del tema me pareció oportuno contar la anécdota porque esa misma mañana mi padre me había dicho que era positivo en coronavirus. Aportaba porque mostraba que ese tema no era pasado, que aún había que estar pendientes y era una forma personal de comunicarlo.

Improvisar ayuda a empatizar con el público, pero tiene sus riesgos, ¿es de los que se atreve? Sí, tiene riesgos, pero a veces es necesario y mucho mejor que ceñirse a un guion completamente cerrado y encorsetado. La improvisación es una herramienta de los comunicadores y un programa en directo está vivo y En boca de todos tiene mucha cintura, hablamos con mucha gente en directo, tiene mucho ritmo y en algún momento hay que ser espontáneo o aprovechar un momento o sacarle partido a los protagonistas. Más que improvisación es adaptación o fluir con lo que te da la actualidad. Y sobre todo escuchar a la gente.

No tienen colaboradores, ni expertos, tienen ‘panelistas’, ¿por qué ese término? Tratamos de diferenciarnos y traer algo nuevo y nuestros invitados son panelistas. En el mundo académico se conoce así a los grandes expertos cuando hay unas jornadas o unas conferencias de un tema en concreto. Nosotros recogemos esa idea y procuramos traer a los mayores expertos de cada tema, voces autorizadas de cada asunto. En plató tenemos siempre a dos panelistas fijos, que pueden valorar distintas noticias, pero hay un puesto ‘caliente’ donde van pasando los distintos expertos de cada tema.

Vivimos en una sociedad de la información vertiginosa, ¿cree que eso cambiará y volveremos a lo reposado? En En boca de todos intentamos parar y hacernos preguntas más allá de que vuelen los titulares, aunque tenemos un ritmo rápido. Intentamos no obsesionarnos con repetir las palabras 'última hora', ni escupir titulares, porque luego la gente en casa acaba con un barullo tremendo.

Hacemos una labor de elegir los titulares que afectan directamente a la vida de las personas y luego procuramos bajarlos a tierra, hablar de tú a tú con las personas a las que les afecta.

Estoy de acuerdo en que vivimos un momento en el que en las redes sociales, en los móviles, de los medios de comunicación recibimos decenas de titulares que con la misma rapidez que pasan se van. Nosotros queremos poder parar y hacerse preguntas y analizar las cosas, aunque siempre con un ritmo que no lleve al aburrimiento.

¿Aprende cosas prácticas trabajando en el programa? Es uno de los grandes regalos que te da esta profesión y una de las razones por las que decidí ser periodista, una profesión donde cada día aprendes algo nuevo, porque para poder contar y explicarle a la gente por qué pasan las cosas primero te lo tienes que aprender tú y escuchar a los que saben. Así que cada día aprendemos tanto las cosas de las que hablamos como de la forma en la que las comunicamos.

¿Le ha cambiado la vida en algo por algo que haya aprendido en el programa? Soy bastante fiel a mí mismo en mi manera de trabajar, entiendo que Mediaset es lo que ha visto en mí, una manera de hacer las cosas que les ha gustado. Pero igual que trato de ser fiel a mí mismo intento tener mucha permeabilidad.

¿Y en lo práctico? Pues estoy disfrutando de los fines de semana otra vez, porque estaba en el telediario del fin de semana y estaba muy cómodo y contento, pero había que renunciar a la vida los fines de semana. Y el primer fin de semana que tuve libre lo celebré con mis amigos con una gran paella, porque hacía mucho tiempo que no podíamos tener una reunión así.

¿Acongoja irse de TVE? Obviamente no es una decisión fácil, ni mucho menos, porque yo me siento cachorro de Televisión Española, donde he estado desde muy joven y donde me han dado la oportunidad desde muy joven, pues empecé a presentar informativos con 26 años. Allí está la gente de la que he aprendido y que ha apostado por mí y mis compañeros de toda la vida. Asusta salir del nido, pero uno no elige cuándo sale. Pero bendito problema tener que decidir entre una cosa y la otra. Por mi forma de ser, las circunstancias y la calidad de la oferta, la oportunidad y el momento, no podía dejar pasar la oportunidad de seguir aprendiendo. Y quién sabe qué nos deparará el futuro.

¿El camerino es más grande en Mediaset? (Risas) Sí, cuando llegas comparas todo de las dos televisiones y el camerino de aquí es más grande. Y el comedor, que es algo muy importante, la comida es un poquito mejor en Telecinco, aunque echo mucho de menos a las camareras de RTVE que nos conocen a todos por el nombre desde que somos becarios.

¿Quién le dio un consejo que haya aplicado en su carrera? Puedo sentirme orgulloso de los grandes profesionales con los que me he cruzado. De algunos tengo y he tenido contacto siempre. Pero quiénes son me los reservo para mí. Lo que no tengo problema en decir públicamente es en mencionar a mis padres, que siempre me han recordado que disfrute ante todo. Parece un consejo baladí y simple y sencillo, pero si te paras a pensar en ese consejo, implica quitar lo accesorio y quedarse con lo importante. Y en mi trabajo es comunicar desde el corazón, desde la honestidad, porque ahí es cuando disfrutas, cuando las cosas salen bien.

¿Eso se pega en el ambiente laboral? Si tú disfrutas la gente que trabaja contigo disfruta. En esta profesión hay mucha tensión, mucha responsabilidad y hay momentos en los que se puede tener incluso un poco de sufrimiento y cuando ocurre siempre recuerdo ese consejo de mis padres: Diego, disfruta. Y hasta ahora no me ha ido mal.

El programa se llama En boca de todos, usted sale por la tele… ¿alguna vez le atrajo la fama? Sinceramente, no creo que sea un tipo conocido a la altura de otros. Siempre lo he visto como una consecuencia de un trabajo. Yo no hablo de mí en los programas y si soy conocido es por hacer un servicio público que llega a mucha gente. No ejerzo como persona conocida.

¿Invitarán a Durden al programa cuando saquen disco? De hecho, lo tenemos ya grabado, pero aún no hemos encontrado el mejor momento de lanzarlo. Te agradezco la mención, pero no creo que en un programa de actualidad política y social pegue mucho que yo saque mi banda (risas). Pero sí me apetece sin complejos poder tocar frente a mis compañeros y amigos y con quien quiera venir, porque tenemos letras que dicen cosas, porque con el rock también se comunica, incluso de forma que quizá no vendría a cuento en un programa de televisión.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento