Conoce a Lilly, Heidi y Tea, cobayas que dan la pata y juegan con la pelota: "Son mucho más listas de lo que pensamos"

Heidi, Lilly y Tea, tres cobayas 'influencers' de Instagram
Heidi, Lilly y Tea, tres cobayas 'influencers' de Instagram
SWEDISH PIGGY MAFIA / INSTAGRAM
Heidi, Lilly y Tea, tres cobayas 'influencers' de Instagram

Si eres un amante de los animales con redes sociales, probablemente sabes que en los últimos años se han puesto de moda las cuentas de Tik Tok e Instagram protagonizadas por animales. Perros, gatos, hurones, cobayas, conejos... Son muchas las mascotas que se han vuelto auténticas influencers y cuyas cuentas nos enseñan cómo es su día a día y nos alegran los días.

Este es el caso de Lilly, Heidi y Tea, tres cobayas suecas que cuentan con más de 68.000 seguidores en su cuenta de Instagram Swedish Piggy Mafia. Su dueña, Emma, una joven de influencer de 23 años, decidió crear este espacio a sus cobayas en 2018 pensando que "sería divertido compartir lo adorables que son además de inspirar y enseñar a otras personas cómo cuidar de estas increíbles y pequeñas criaturas debidamente".

"Las cobayas han formado parte de mi vida desde que tengo tres años. Por aquel entonces, mi hermana Sandra y yo quisimos tener unas porque nuestros amigos también tenían y siempre nos han parecido encantadoras mascotas. Por lo que, llevo casi 22 años cuidando de estos animales", explica la influencer.

Las cobayas como mascotas

Tal y como pasa en España, en Suecia la gente suele tener como mascotas perros, gatos o conejos, antes que cobayas, por lo que "hay personas que se sorprenden" cuando Emma menciona que vive con estos animalitos. "Aunque hay mucha gente que las llega a confundir con hámsteres, hay otras que también las tienen de mascotas, de hecho, desde que tengo la cuenta de Instagram, muchas personas me preguntan sobre sus cuidados o dudas", explica.

"Las cobayas son mascotas muy especiales que requieren de muchos cuidados ya que pueden enfermar o tener problemas de salud fácilmente si no se les trata debidamente", detalla Emma. "Por ejemplo, necesitan acceso al heno constantemente para que su estómago y sus dientes no sufran ningún problema. También necesitan vitamina C vegetal a diario o, con el tiempo, también enfermarán ya que ellas no pueden sintetizar la vitamina por sí solas", añade.

Al igual que otros animales como perros o gatos, las uñas de las cobayas deben ser cortadas una vez cada dos semanas y, dependiendo de la raza de cobaya que se tenga, también podrán ser necesarios los  cuidados en el pelaje, especialmente en aquellas de pelo largo. 

"Algo super importante que hay que saber sobre las cobayas es que tienen la columna vertebral curvada, por lo que no se las puede poner boca arriba ya que pueden dañarse la espalda. Por desgracia, mucha gente en Instagram les saca fotos en esta posición porque piensan que son adorables y, aún sabiendo que puede ser dañino para ellos, lo siguen haciendo por los likes... ¡Es terrible!", exclama la influencer.

Vínculos tan fuertes como con perros o gatos

Aunque parezca difícil de creer, por lo pequeñitas que son y por los simples que parecen, "las cobayas son mucho más listas de lo que la gente piensa", asegura Emma. "Las enseño a hacer trucos como si estuviera enseñando a un perro. Por ejemplo, cuando enseñé a Lilly a darme la patita, yo se la ponía en mi mano y la enseñaba que, si lo hacía, tendría un premio. Repitiéndolo entre cinco y diez vez, ya sólo necesitaba poner mi mano y era ella quién apoyaba su patita en ella", explica.

"Puedes añadir comandos o gestos para seguir su entrenamiento. Es algo super divertido que la gente debería intentar, además, creo que es bueno para estimular su mente.", cuenta la influencer. "Lilly es la cobaya más inteligente y segura que he visto en mi vida. Conoce todos los trucos, chocar cinco, la voltereta, acude a las llamadas, da besos y da la patita... ¡Lo entiende todo!".

Para Emma, la conexión que tiene con sus cobayas es equivalente a la que podría tener cualquier persona con sus perros o gatos. "Para construir un vínculo así al final haces lo mismo que con cualquier mascota, pasas tiempo con ellos, les hablas, jugáis juntos. Y sí, las cobayas también juegan", explica. "A Tea le encanta rodar una pelota de plástico que tenemos, además son animales a los que les encanta explorar y roer cosas, por eso hay que tener cuidado con cosas que estén a su alcance, como los cables, por ejemplo".

"Mis cobayas comprenden cuando las digo 'no' si, por ejemplo, quieren meterse debajo de algún mueble, en el momento que me escuchan dan la vuelta y caminan hacia mí o algún otro lugar. Como ya he dicho, de verdad que nos entienden muchísimo", asegura.

Su relación con otros animales

La experiencia que Emma posee con estos animales la lleva a afirmar que las cobayas no son animales para tener junto a otras especies. "La mejor compañía para una cobaya es otra cobaya, ya que se entienden entre ellas", afirma. "Algunas personas tienen conejos junto a cobayas, por ejemplo y es un grave error. Los conejos pueden transmitir unas bacterias llamadas Bordetella bronchiseptica, muy comunes en estos animales, y que pueden causar problemas respiratorios graves en las cobayas. Lo mismo ocurre con perros y gatos", insiste.

"Las cobayas deberían vivir solo junto a otras cobayas y así ser capaces de desarrollar una correcta comunicación corporal y, en general, tener una buena socialización entre ellas, la cual es super importante para su felicidad y bienestar", concluye.

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