El último adiós a Carlos Marín, de Il Divo

Féretro del cantante Carlos Marín, de Il Divo, en el tanatorio de San Isidro donde se instaló la capilla ardiente.
Féretro del cantante Carlos Marín, de Il Divo, en el tanatorio de San Isidro donde se instaló la capilla ardiente.
Óscar Ortiz / Europa Press

El mundo de la música está de luto. La muerte de Carlos Marín, la voz española de Il Divo, ha sumido a su familia en una profunda tristeza. Unidos más que nunca recibieron innumerables muestras de cariño en el Tanatorio de San Isidro en el que, durante la tarde de ayer, fue instalada la capilla ardiente: "Ha sido todo mucho peor porque él quería vivir", repiten como un mantra todos aquellos que le quieren.

Con aplomo, tal vez porque todavía no son conscientes de una ausencia que han llorado desde artistas consagrados hasta voces anónimas, recuerdan que Carlos ingresó después de recibir la vacuna contra el coronavirus y que en ningún caso era negacionista, como habían advertido algunos. 

Todos los familiares se han mostrado muy generosos con la prensa. Una de las más cercanas ha sido su hermana. Guardiana de sus secretos y una gran admiradora de Carlos, Rosa sentía profunda adoración por el cantante y aplaudía su talento. "Estoy muy orgullosa de él", me dijo durante una conversación.

A veces pienso que se ha ido de gira y que volverá pronto, pero no es así

En declaraciones a 20minutos, Geraldine De la Rosa, su mujer, lamenta su partida y reconoce que no se hace a la idea: "A veces pienso que se ha ido de gira y que volverá pronto, pero no es así". Por otro lado, reprocha que en España, Carlos no hubiese tenido todo el reconocimiento que merecía: "Era famoso en todo el mundo, pero cuando venía a nuestro país y no iba con el grupo, no le querían entrevistar".

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