A FONDO: Qué es el ICF, la entidad financiera de la Generalitat que cubrirá las fianzas de los líderes del 'procés'

imagen de la sede del ICF.
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ICF

El Instituto Catalán de Finanzas (ICF), el ente que finalmente avalará las fianzas que reclama el Constitucional a los ex altos cargos del Govern, es una entidad financiera pública, propiedad de la Generalitat, y que aspira a obtener ficha bancaria.

Su consejero delegado, cargo que ejerce actualmente Víctor Guardiola, es elegido por el gobierno catalán. Anteriormente y durante una etapa de 10 años lo fue Josep-Ramon Sanromà quien en una entrevista a 20minutos nos explicaba qué es el ICF.

Somos el gran desconocido Nuestro nombre en sí puede llevar a confusión ya que al ser Institut Català de Finances, parece que nos dediquemos a hacer estudios de mercado, y nada más lejos.

El ICF, es la banca pública al servicio del crecimiento de los emprendedores, del tejido empresarial y económico de Cataluña para complementar y añadir valor a la financiación privada. También ayudamos a las startup , que es la futura economía del conocimiento. Nosotros ayudamos a hacer crecer a las compañías, al emprendendor... para sumar, para añadir crecimiento al fundador.

¿En qué se diferencia de la banca privada?​

En nuestro ADN. Somos banca pública, nuestros accionistas son todos los catalanes porque a través del Govern y del Parlament estamos supervisados y gestionados. Además estamos clasificados por Eurostat. Invertimos y damos financiación alternativa y complementaria a la que hace la banca privada a empresas, entidades, autónomos y proyectos público-privado.

Es un tema sutil, pero no dependemos del presupuesto público, es decir cuando presentamos nuestras cifras, estas no impactan en deuda ni en déficit. Nosotros vamos a buscar el dinero a los mercados y con ese dinero financiamos al mundo empresarial. No necesitamos dinero del presupuesto público ni generamos déficit. Además somos miembros de la asociación de bancos públicos europeos, de la que soy miembro de la junta directiva desde el 2014.

El ICF no depende del presupuesto de la Generalitat, pero sí comparte la estrategia. ¿Qué importancia tiene una banca pública en el desarrollo, en este caso de Cataluña?

Para nosotros es clave tener un banco público en Cataluña que pueda actuar en estos momentos de alta dificultad porque permite complementar las medidas que pueda tomar el Estado español, que normalmente las toma través del ICO y que solo aporta garantías.

En nuestro caso es liquidez directa, es decir, energía económica en vena, complementaria y sin condiciones para pymes y para autónomos. O sea que en momentos como este, de forma adicional y complementaria, la banca pública es necesaria e imprescindible.

Pero el concepto de banca pública no está muy bien visto...

En determinado momentos ha habido mensajes muy confusos desde el mundo de la política. Piensa que en Europa este tipo de banca pública está normalizada, también en la banca privada como es el caso de Triodos Bank por ejemplo.

Es cierto que las grandes empresas no nos necesitan, pero sí los emprendedores, los autónomos y las pymes, con ellos podemos sumar.

¿Participan en proyectos público-privados?

Por supuesto, participamos en el proyecto de los nuevos trenes avanzados de las líneas del metro de Barcelona donde invertimos 50 millones nosotros, 50 millones el ICO y 150 millones el Banco Europeo de Inversiones, las tres entidades de naturaleza pública.

También en proyectos estratégicos de país. Tenemos un proyecto con CECOT para instalar placas fotovoltaicas y que las empresas tengan capacidad energética por medio de energías alternativas.

O en empresas de investigación que están trabajando en el post-covid, para prepararnos ante posibles epidemias que puedan venir, y que las podamos tratar de forma más eficiente desde el punto de vista de la salud. Son proyectos estratégicos para Cataluña en los que es imprescindicle el papel de la banca pública.

Ha presentado al Banco de España la solicitud de licencia bancaria

A finales de mayo, el ICF dio a conocer que había presentado al Banco de España la solicitud de licencia bancariay que se preparaba para poder operar como banco público en Cataluña, al obtener el aval del Govern para crear la sociedad ICF Banc.

El ICF reveló entonces que a finales de marzo ya había solicitado formalmente la petición de licencia bancaria al Banco de España, que debe validar la petición y emitir el informe correspondiente al Banco Central Europeo para su aprobación, y estimó que la obtención de la licencia como entidad de crédito podría alargarse hasta 12 meses.

La obtención de la ficha bancaria es un objetivo histórico de los partidos que conforman el gobierno catalán.

De hecho, el ejecutivo autonómico se había marcado 2015 como fecha para que el ICF tuviera ficha bancaria y pudiera convertirse así en un banco público catalán, una de las "estructuras de Estado" contemplada en los acuerdos de estabilidad sellados entre CiU y ERC a finales de 2012.

El año pasado, y debido a la crisis de la covid-19, el ICF facilitó financiación -en forma de avales o préstamos- a pymes y a autónomos por valor de 1.328,9 millones de euros, el doble que en 2019.

El grupo ICF registró en 2020 un beneficio de 5,4 millones de euros.

A pesar que a lo largo de su historia el ICF ha facilitado financiación a grandes empresas como La Seda o Spanair, ya desde hace una década decidió reducir su exposición a grandes compañías y centrarse en la financiación a pymes y autónomos.

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