ETA les amenaza y les condiciona su vida y su libertad. En la actualidad, 1.492 personas viven escoltadas en Navarra y el País Vasco bajo el punto de mira de la banda terrorista, según datos del Servicio de Protección y Seguridad de la Guardia Civil (Seprose), a los que ha tenido acceso 20 minutos.

Es una cifra récord que este año va a costar a las arcas públicas nada más y nada menos que 171,4 millones de euros, de los que 102 millones son aportados por el Gobierno central y el resto por el Ejecutivo vasco.

Hay 198 altos cargos del PNV que han dejado el Gobierno y tendrán que llevar escolta

El número de protegidos va a tener que crecer lamentablemente en las próximas semanas. Hay 198 altos cargos del PNV que han dejado el Gobierno vasco que tendrán que llevar escolta, a los que se suman los nuevos cargos del Gobierno socialista, directores de entes y sociedades públicas, como el director de la nueva televisión vasca, por poner un ejemplo.

También aumentarán los protegidos relacionados con las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) en el País Vasco (conocido como AVE vasco) en la diana de ETA. "Actualmente ya hay 90 empresarios, ingenieros y técnicos con escolta, cifra que podría crecer en próximas fechas", señalan fuentes del Seprose.

4.050 escoltas

El sector de la seguridad admite que de momento no les falta trabajo. Los 1.492 protegidos están escoltados por unos 4.050 profesionales, de los que 2.850 son escoltas privados, 700 son ertzainas y 500 son policías y guardias civiles.

2.850 son escoltas privados, 700 son ertzainas y 500, guardias civiles y policías

El presidente de la Asociación Española de Escoltas, Vicente de la Cruz, ha calculado que hacen falta inmediatamente 300 efectivos más en el País Vasco para poder dar servicio a los nuevos colectivos de amenazados.

"Con el cambio de Gobierno es necesario más intensidad en las escoltas. Hay personas que van a necesitar una protección más especial las 24 horas del día", señala un veterano escolta con siete años de servicio en el País Vasco que actualmente protege a un juez. Y es que el colectivo de amenazados es cada vez más amplio: ETA ha puesto en su diana a socialistas, empresarios del AVE vasco y al PNV.


La Ertzaintza de López, "dudosa"

Al nuevo lehendakari, el socialista Patxi López, le va a ser muy complicado diseñar una nueva Ertzaintza fiel a la nueva línea política y antiterrorista que quiere marcar. Actualmente 23 de los 28 nagusis (comisarios) de la policía vasca están afiliados al PNV, por lo que "López se va a encontrar una policía dudosa políticamente hablando", señalan fuentes solventes. "Y es que muchos de estos comisarios creen que el Gobierno de López, que necesita del apoyo del PP, es interino, y que el PNV volverá a gobernar en cuatro años".


ENTREVISTA

Roberto Pereira, psiquiatra

"Vivir escoltado cambia la rutina y eso provoca estrés y ansiedad"

Vivir con escolta las 24 horas del día repercute psíquicamente y físicamente en los protegidos. El doctor Pereira nos explica cómo.

¿Qué consecuencias tiene?
Aunque cada persona es distinta, hay una reacciones generalizadas, reacciones a la necesaria pérdida de rutina en tu vida, que cambia al estar amenazado. Es difícil asumir esta pérdida. Y este cambio brusco de tu rutina genera estrés, disgusto y ansiedad.

Es un estrés máximo, ya que lo que peligra es tu vida.
El estrés varía en función del riesgo vital, y en este caso la amenaza es máxima, hay cambios biológicos y en las relaciones sociales y emocionales. Es estrés sobre estrés.

Muchos no lo aguantan y se van, pero otros logran asumirlo

¿Hay consejos básicos para minimizar estos síntomas?
Muchas veces el protegido esconde su situación y eso no es bueno. Hay que explicarlo, hablarlo, transmitir esa ansiedad. Hay alternativas para salir de esa ansiedad, hay que hacer planes de ocio, seguir con nuestra vida.

¿Esa ansiedad se puede convertir en crónica?
Es posible, mucha gente no lo aguanta y abandona el País Vasco o deja su puesto político o responsabilidad laboral. Pero hay gente que consigue integrarlo en su riesgo vital, lo asume. Para ello es básico el apoyo familiar y social.