'Ángeles y demonios'
Una escena de 'Ángeles y demonios' Ewan McGregor. SONY

El director Ron Howard acusó el domingo al Vaticano de intentar dificultar el rodaje en Roma de su nueva cinta Ángeles y demonios y desafió a sus críticos católicos a ver la película antes de condenarla.

La segunda parte cinematográfica de El código Da Vinci del escritor Dan Brown se estrenará hoy en Roma, con el regreso a la pantalla del personaje experto en simbología Robert Langdon para ayudar al Vaticano a rescatar a cardenales secuestrados y descubrir una bomba de tiempo.

El Vaticano se escandalizó con El código Da Vinci y la archidiócesis romana no escondió su negativa de autorizar a Howard para filmar partes de su segunda parte en el interior de sus iglesias.

Mi única frustración como cineasta es que en verdad dimos un par de ocasiones para ver la película y fueron rechazadas

Howard agregó que el Vaticano también ejerció su influencia a través de "canales secundarios" para evitar la grabación en zonas cercanas a ciertas iglesias y logró que un acto relacionado con el estreno de la película fuera cancelado, añadió. "Se suponía que iba a haber una recepción o proyección aquí en Roma, que había sido aprobada y supongo que el Vaticano tuvo alguna influencia en aquello" comentó Howard.

Un portavoz del Vaticano declinó referirse al tema.

Aumentando la controversia, un obispo italiano de 102 años fue citado por los medios italianos durante el fin de semana catalogando al filme como "muy denigrante, difamatorio y ofensivo contra los valores de la iglesia y la reputación de la Santa Sede".

El código Da Vinci irritó al Vaticano y a algunos católicos debido a su argumento

"Mi única frustración como cineasta es que en verdad dimos un par de ocasiones en marzo para ofrecer a obispos y otros la oportunidad de ver la película. Y todas ellas fueron rechazadas" destacó Howard. "Hasta ahora, todas las críticas, todas las quejas sobre la película han salido de gente que no la ha visto", agregó.

El código Da Vinci irritó al Vaticano y a algunos católicos debido a su argumento en el que Jesús se casa con María Magdalena y tienen hijos, creando una línea de sangre real que la Iglesia mantiene en secreto por siglos. La trama de "Ángeles y demonios" no eleva preguntas sobre Jesucristo. Se presenta como un filme de "ciencia versus religión" que se enfrenta a un intento de boicotear la elección papal.

Tom Hanks, quien nuevamente interpreta a Langdon, reconoció que las películas aumentan la controversia. "El departamento de marketing de cualquier estudio desearía crear controversia con cualquiera de sus cintas, pero no pueden hacerlo por ellas mismas. Ellos necesitan un socio", explicó Hanks.